martes, 16 de julio de 2013

Confesiones de un cinéfilo. Capítulo II

Dentro de unos meses se cumple una década del estreno de una película (o, mejor dicho, la última parte de las películas) que, le pese a quién le pese, marcó junto a otras como Matrix el inicio de una tendencia que ahora se encuentra en su apogeo: la era blockbuster, superproducciones con presupuestos gigantescos, a menudo grandes dosis de efectos especiales y abundancia de escenas espectaculares por lo visual. Hablo, por supuesto, de El Señor de los Anillos, cuya entrega final, El Retorno del Rey, fue un rotundo éxito en taquilla y uno de los filmes más premiados de la historia. Vista desde la perspectiva actual, y a pesar de que ya estamos acostumbrados a ver películas de esa clase, sigue siendo una referencia, pero no falta quién se ha dedicado a sacar a relucir sus errores y puntos débiles. Así que, para hacerle un pequeño homenaje, en este artículo voy a resaltar los aciertos y fracasos del filme de Peter Jackson.


-Luces y sombras en el reparto: Para una película de la magnitud de El Señor de los Anillos, con una larga lista de personajes, Peter Jackson tuvo que reclutar a un número de actores 'protagonistas' (de hecho, en toda la trilogía no hay uno que destaque sobre los demás) o con papeles de cierta relevancia que hemos visto pocas veces. Algunos gozaron de muchos minutos en el  metraje, y otros tuvieron una presencia casi testimonial, pero nunca innecesaria (no en vano, se trata de la adaptación de una novela). Sin embargo, con respecto a las interpretaciones y los personajes, hay tantos aciertos como fallos. Sin duda, al menos en mi opinión, el actor más destacado entre todos los que participaron en el filme fue Viggo Mortensen, un grandísimo intérprete que ya había participado en un gran nñumero de producciones importantes, pero que tuvo en el papel de Aragorn el más conocido de su carrera (aunque no el mejor). También se acertó con Ian McKellen (Gandalf); John Rhys-Davies (Gimli), por mucho que se empeñasen en convertirlo en el personaje 'cómico'; Orlando Bloom (Legolas); Cate Blanchett (Galadriel); Sean Bean (Boromir); Bernard Hill (Theoden); Miranda Otto (Éowyn) o Christopher Lee (Saruman). Por otro lado, un punto que fue muy criticado, y que yo en parte comparto, fue la elección de Elijah Wood como Frodo Bolsón, el personaje más fundamental de la saga junto a Aragorn y Gandalf. Aunque gran parte de la culpa es del guión, que dibujó al hobbit mucho más amargado, apagado y torturado que en el libro (donde ya lo estaba bastante), el actor, que durante el rodaje no llegaba a los 20 años, probablemente no fuese al adecuado para interpretar a un personaje tan vital. Tampoco fue del todo acertada la elección de Liv Tyler (Arwen), mientras que hubieron otros, como por ejemplo Karl Urban (Éomer), Dominic Monaghan (Merry) o Billy Boyd (Pippin), cuyos personajes estaban excesivamente desdibujados o eran demasiado esquemáticos.


-Del libro a la película: Otro tema que fue también muy cuestionado en su momento, y aún hoy, fueron los cambios que Peter Jackson, Philippa Boyens y Fran Walsh hicieron a la hora de adaptar la obra literaria a la gran pantalla. Ciertamente, la adaptación de una novela de tal densidad requería un guión con numerosos cambios. Como es lógico, gran parte del libro fue recortado con motosierra, en especial la primera mitad de "La Comunidad del Anillo". Casi todo lo que se omitió para la adaptación fueron episodios de menor importancia, y además algunos diálogos se desplazaron. Por ejemplo, en uno de los primeros capítulos del libro, Frodo tiene una larga conversación con Gandalf que en la película fue dividida en varios momentos diferentes. Otro aspecto interesante fueron los guiños que Peter Jackson introdujo a lo largo del metraje, como la (fugaz) aparición de el Hombre Sauce. En lo que sí falló Peter Jackson, y de forma completamente estrepitosa, fue en algunas adiciones y cambios en el argumento del libro. La inexplicable aparición de los elfos en el Abismo de Helm se lleva la palma, pero tampoco acertó al empeorar la relación entre Sam y Gollum (que en la obra de Tolkien ya era de por sí mala) o la de Faramir con su padre Denethor, que en la película llega a extremos exagerados.



-La Tierra Media: En lo que sí hay que reconocer una maestría absoluta es en cómo el equipo de producción recreó la Tierra Media, el mundo en el que se desarrolla toda la historia. Aunque el propio Tolkien realizó un buen número de dibujos que se utilizaron como guía, el resultado fue excelente, y se nota sobre todo en la diferenciación entre los tres pueblos principales que aparecen a lo largo de los filmes: los elfos y los reinos humanos de Rohan y Gondor. Con los primeros se logró transmitir a la perfección la sutilidad que caracteriza a su raza. Para realizar Rohan se basaron en la antigua cultura escandinava, con grandes edificios de madera según el modo vikingo. En cuanto a Gondor, de la que solo aparece la impresionante ciudad de Minas Tirith, está en su mayoría hecha con efectos digitales o maquetas en miniatura, pero el resultado no se resiente, dando lugar a una fortaleza realmente imponente y gloriosa.


-Tendencia a la épica: No es nada extraño que en la mayor parte de las producciones actuales de esta clase se tienda a la exageración, pero en "El Señor de los Anillos" es una constante en varios momentos. Y no siempre salía del todo bien. En el caso de Legolas, muchos criticaron el excesivo 'heroismo' que se le daba al personaje, y con razón, pues en algunas escenas se les fue la mano dándole al elfo unas habilidades bastante impropias, como por ejemplo bajar unas escaleras surfeando sobre un escudo mientras lanza flechas a diestro y siniestro. O en la batalla final frente a la Puerta Negra. Sin embargo, otros episodios se cuentan entre los más espectaculares (por lo épico) de la historia del cine. La conocidísima escena de Gandalf enfrentando al Balrog en el Abismo de Helm, la carga de los rohirrim en Minas Tirith (todavía me pone los pelos de punta) o un buen número de momentos a lo largo de la Batalla del Abismo de Helm.



-El legado: Más allá de las discusiones sobre lo buena o mala que es la película, lo que nadie puede negar es que "El Señor de los Anillos" es, y seguirá siéndolo, un filme icónico, que no de culto. Diez años después, y a pesar de lo mucho que se ha mejorado en ese campo, sus efectos especiales siguen estando a la altura de cualquier producción de hoy en día, y en su género, es uno de los mayores referentes que existen. Además, su fantástica banda sonora se cuenta, al menos en la opinión de un servidor, entre las mejores de todos los tiempos, y varios aspectos han llegado a trascender incluso hasta los límites de la cultura popular, como es el caso de uno de sus personajes, Gollum, sin duda el más recordado de la trilogía. Por otro lado, estos años la Tierra Media vuelve a estar de moda con el estreno de la nueva trilogía de "El Hobbit", aunque esta se basa en una historia de carácter muy diferente a  "El Señor de los Anillos", y, para mí, es inferior como película, al menos la primera parte. La trilogía sirvió también para dar a conocer a varios de los miembros del reparto, en especial a Orlando Bloom, hoy en día una estrella a nivel internacional, y a Karl Urban, que ya ha aparecido en varias producciones de gran presupuesto. Aunque no todos tuvieron la misma suerte.

lunes, 1 de julio de 2013

El hombre de acero



Cuando un director tan rompedor, original y 'suyo' como Zack Snyder hace una película, se puede esperar cualquier cosa. Ya lo ha demostrado en varias ocasiones anteriormente, con tres filmes casi de culto como "300", "Watchmen" y "Sucker Punch". Y si, además, el proyecto del que hablamos es una nueva adaptación cinematográfica de un personaje tan conocido e icónico como Superman, las expectativas se disparan. Para bien o para mal.

Sí, es cierto que la influencia de un personaje de la talla de Chris Nolan, esta vez en calidad de productor, se deja ver en algunos aspectos de la películas, como en su tratamiento, pero, puestos a comparar, "El hombre de acero" es distinto (bastante más de lo que alguno podría pensar) a su referente más claro y cercano, la trilogía de "El caballero oscuro" de Nolan. ¿El motivo? Muy sencillo: aquel era el Batman de Chris Nolan, y este el Superman de Zack Snyder. Tan sencillo como eso. No hay intención de copiar un esquema, a pesar de que la fórmula esencial sea la misma, hace un superhéroe humano, de los que prefieren evitar que se desate una guerra a participar en una, que dan todo por sus ideales.

Ahora, ¿era Snyder el adecuado para hacer un filme de estas características? Rotundamente sí. Un personaje como Superman, probablemente el más universal del mundo del cómic, se merecía y necesitaba una reinvención con todas las de la ley, y, como ya se ha dicho antes, Zack  es un director que se caracteriza por hacer películas 'diferentes'. Y, de hecho, lo consigue sobradamente en "El hombre de acero", nos da una visión propia, alejada de la del héroe dedicado al salvamento de mujeres en apuros. Alguien a quien se le podría confiar sin temor el destino de un planeta.

Hablando ya más en profundidad de la película en sí, "El hombre de acero" no defrauda. Es más, superó mis expectativas, ya altas, y por varias razones. En primer lugar, el filme es endiabladamente entretenido, resulta imposible aburrirse viéndola gracias a una historia que, jugando con el paso del tiempo (numerosos flashbacks) evita que el ritmo decaiga. No pierde la tensión en ningún momento, y tampoco se entusiasma en demasía. Es, simple y llanamente, coherente, algo que yo personalmente considero fundamental en el cine actual. ¿Que si tiene errores argumentales? Pues probablemente, yo no conozco ninguna película (y cuando digo ninguna es ninguna) que no contenga contradicciones o casualidades "imposibles" en su argumento. En un blockbuster ya... Pero lo importante es eso, que se mantiene fiel a sí misma, al estilo de Snyder. Y a la vez se ve como algo novedoso, que no habíamos visto nunca, una cualidad que también es característica del director norteamericano, la de sorprender al espectador. El guión, por lo tanto, como se podría esperar estando Nolan involucrado, es 100% sólido a nivel general, sin escarbar buscando absurdos e inevitables fallos.

Los efectos especiales, por supuesto, muy abundantes, tampoco fallan, aunque a más de uno le pueda parecer que el festival de destrucción de la batalla final sea excesivo. Y lo es, pero por razones obvias, Kal-El se enfrenta a un rival poderoso, con una potencia armamentística muy superior a la de todos los ejércitos de la tierra juntos, así que no se podría esperar menos de él. Sin embargo, como héroe que es, es él, y solo él, quien tiene la capacidad para derrotar al General Zod, y como buen héroe lo intenta y lo consigue. Y con muchas dificultades, hay que decirlo. Mención aparte merecen las escenas que se desarrollan en Krypton, no muy largas pero intensas. Aquí, Zack Snyder se ha permitido esmerarse en la creación de un mundo muy diferente a la Tierra, y, por supuesto, es necesario crear para sus habitantes una cultura característica, unas señas de identidad que les reconozcan, y que además no terminan con la escena inicial. La presencia del planeta de origen de Kal-El es constante a lo largo de toda le película. Un detalle destacable, y que da un ejemplo acerca de hasta que punto Snyder  a buscado una versión nueva del héroe, es que Clark Kent explique el significado auténtico de la archiconocida 'S'. Sobre las escenas de acción, que a algunos le parecen exageradas y mal rodadas, les diría lo mismo. Están al nivel del conjunto.

Otro aspecto importante son los personajes y sus actores. Zack Snyder  ha demostrado de nuevo tener buen ojo a la hora de elegir a los actores del reparto. Sobre el protagonista, Henry Cavill, había un cierto temor (justificado) sobre si un actor con poca experiencia con personajes protagonistas en la gran pantalla, estaría a la altura de Superman. Pero el británico (otro caso de actor de las islas que interpreta personajes puramente americanos) se come el papel, es Superman desde el primer minuto al último. El actor tiene esa presencia, ese aire solemne necesario para el personaje. Solo espero que su carrera futura no se vea afectada por la famosa maldición de Superman, pues demuestra que es un intérprete de gran nivel. Amy Adams da la solidez que se le podría esperar a una actriz que ha sido nominada cuatro veces a los Óscars; Russell Crowe, con un papel más importante de lo esperado, convence con creces; Kevin Costner y Diane Lane dan la talla como los padres de Clark Kent;... Solo Laurence Fisburne, con un personaje poco más que testimonial, queda algo más flojo. Mención aparte para el fantástico villano, el General Zod, uno de los más sólidos argumentalmente que he visto, e interpretado de forma brillante por Michael Shannon.

"El hombre de acero" es sin duda alguna una de las mejores películas de superhéroes de siempre, a la altura del Batman de Christopher Nolan. Zack Snyder demuestra que es un gran director. Incomprendido, sí, pero grande. Ha traído de vuelta a Superman, y parece que para quedarse.

Mi puntuación:


10, pero es difícil calificar con un simple número una película de estas características.




sábado, 25 de mayo de 2013

Reivindicando actores

Para el ciudadano de a pie, el que casi nunca va al cine y las únicas películas que ve son las que ponen en televisión, el número de actores cuyo nombre y rostro conoce es muy limitado. De hecho, muy pocos son los actores que son realmente conocidos a nivel mundial más allá del círculo cinematográfico. Pero la notoriedad, en el cine como en todo, no siempre es sinónimo de buena calidad. Más allá de estas estrellas cinematográficas existe un enorme número de actores de clase media, media-alta y media-baja, que forman la columna vertebral de cualquier película, y sin los que ese puñado de personajes mediáticos no serían absolutamente nadie. Por eso, en esta lista voy a hacer un recorrido de varios actores y actrices que merecen mucho más reconocimiento del que tienen. Unos han tenido más éxito y son más conocidos que otros, pero todos ellos tienen en común que suelen "desaprovecharse" en papeles secundarios que no explotan todo su potencial como actores.

1. Mark Strong



Sus inicios: como buen inglés (aunque de origen austriaco e italiano), dio sus primeros pasos como actor en el teatro y la televisión británica, obteniendo un Premio Laurence Olivier por sus interpretaciones en obras de Shakespeare.


Le conoceréis por: sus primeros papeles destacados en producciones importantes fueron en el "Oliver Twist" de Roman Polanski o en "Stardust", además de recibir un pequeño pero muy inquietante personaje en la película espacial de Danny Boyle "Sunshine". A partir de ahí sus apariciones destacadas en el cine se hicieron más frecuentes y con papeles cada vez más prominentes. Por ejemplo, lo vimos a las órdenes de Guy Ritchie en "RocknRolla" y en la primera entrega de "Sherlock Holmes" (en la imagen), en "La Reina Victoria", "Red de mentiras" y "Robin Hood" con Ridley Scott o "El topo". Además, con personajes de menor categoría apareció en "Camino a la libertad", "Linterna Verde", "John Carter", "El irlandés" y la premiada "Zero Dark Thirty".


Lo más destacado: aunque lo hemos visto varias veces hacer de villano, faceta en la que destacó en "Robin Hood" y "Sherlock Holmes", a mí sus personajes que más me gustaron fueron el agente de la Inteligencia británica Jim Prideaux en "El topo", el dirigente de los servicios secretos jordanos Hani de "Red de mentiras" o el irónico mafioso de "RocknRolla" Archie.


2. Cillian Murphy




Sus incios: irlandés, ex músico de rock, tardó bastante en iniciarse en la actuación, ya que hasta mediados de los noventa no comenzaría su carrera. También lo haría en el teatro, que alternó con producciones de corte independiente antes de que Danny Boyle le diese su primera gran oportunidad.


Le conoceréis por: "28 días después", la primera de las dos exitosas entregas de esta saga de terror-ciencia ficción, supuso su lanzamiento al panorama cinematográfico mundial. Después de aquella, interpretó varios personajes menores antes de que Chris Nolan le diese el papel del Espantapajaros en "Batman Begins", personaje que reaparecería brevemente en sus dos secuelas. Desde entonces lo hemos visto en "Sunshine", de nuevo con Nolan en "Origen", en "In time" o a las órdenes de español Rodrigo Cortés en "Luces rojas".


Lo más destacado: debido a la solidez que siempre demuestra delante de las cámaras y a su capacidad para adaptarse a cualquier personaje que le den, es difícil escoger uno solo de sus personajes. "Sunshine" y "Luces rojas", debido en parte a que en estas dos demostró que era completamente capaz de cargar personajes protagonistas sin despeinarse, pero sus apariciones en las dos películas de Nolan también son muy destacables.


3. Jena Malone



Sus inicios: desde muy joven empezó a trabajar como modelo publicitaria, y en 1996 tuvo su primer papel en el cine. A finales de los 90 apareció en varias producciones a las órdenes de directores de la talla de Robert Zemeckis en "Contact", Chris Columbus en "Quédate e mi lado" o Sam Raimi en "Entre el amor y el juego".


La conoceréis por: la ya mencionada "Contact" se cuenta entre sus apariciones más importantes hasta ahora, pero poco después de esa se la vería en la famosa "Donnie Darko" junto con Jake Gyllenhaal. En los años siguiente recibiría distintos personajes en "American Girl", "Orgullo y prejuicio", "¡Salvados!", "Hacia rutas salvajes" o "Las ruinas". Ya más recientemente, sería una de las chicas guerreras de Zack Snyder en "Sucker Punch" y dentro de unos meses la veremos como Johanna Mason en la segunda entrega de "Los juegos del hambre".


Lo más destacado: aunque en sus primeros años recibiría nominaciones en premios tan prestigiosos como los globos de oro, los Satellite Awards o los Saturn, es una actriz que suele resultar convincente con cualquier papel que se le de. Por destacar dos, "Donnie Darko", aunque era un personaje secundario, resulta fundamental para la trama de la película, y en "Sucker Punch" fue junto a Emily Browning la mejor del reparto.


4. Brendan Gleeson



Sus inicios: actor versátil donde los haya, desde que comenzó a actuar a finales de los ochenta apareció en series o telefilmes con roles casi siempre secundarios, tanto en Hollywood como en las Islas Británicas.


Le conoceréis por: su primera aparición importante en una gran producción fue junto con Mel Gibson en la premiada "Breaveheart". En los años posteriores se le vería con más frecuencia en películas de primer nivel, apareciendo en "Misión imposible II", "A.I. Inteligencia Artificial" y "Gangs of New York". Ya entrado el nuevo milenio, destacaría por su solidez con todo tipo de personajes. Los aficionados al cine lo recordarán sobre todo por interpretar a Menelao en "Troya", a Reinaldo de Chatillon en "El reino de los cielos", a Ojoloco Moody en varias entregas de Harry Potter y por sus papeles, de mayor o menor importancia en "Cold Mountain", "28 días después", "Beowulf", "El Bosque", "El invitado" o "El enigma del cuervo". Pero sus grandes papeles como protagonista los obtendría en dos comedias europeas: "Escondidos en Brujas", por la que recibió la primera de sus tres nominaciones al Globo de Oro, y "El irlandés".


Lo más destacado: sin duda, lo más destacado de su filmografía son los dos títulos antes mencionados, "Escondidos en Brujas" y "El irlandés", pero personalmente también resaltaría sus apariciones en "El reino de los cielos", "Beowulf" (a pesar de que esta estaba rodada mediante captura de movimiento) y "Cold Mountain".


5. Emily Blunt



Sus inicios: también se inició en las serie de televisión británicas (por una de ellas, "Gideon's Daughter", obtuvo el Globo de Oro), y en producciones de menor calibre en su país.


La conoceréis por: su primera gran oportunidad de primer nivel la consiguió en "El diablo viste de Prada", donde compartió cartel con Meryl Streep o Anne Hathaway y que también le valió otra nominación al Globo de Oro. En años posteriores a protagonizado  varias comedias de medio-bajo presupuesto, como "Los viajes de Gulliver", "La pesca del salmón en Yemen", "Eternamente comprometidos" y "El amigo de mi hermana". También ha prestado su voz para varias películas de animación, pero los papeles que más fama le han dado fueron el de la emperatriz Victoria en "La Reina Victoria", el remake del clásico del terror "El hombre lobo", y dos títulos de ciencia ficción, "Destino Oculto" y "Looper".


Lo más destacado: aunque siempre se la haya reconocido más por sus papeles en comedias, su trabajo en casi todas las películas en las que aparece es para enmarcar. Cualquier filme en el que aparezca ella sale beneficiado. A mí me gustó mucho en "Looper". Próximamente estrenará "Arthur Newman", que protagonizará con Colin Firth.


6. Guy Pearce



Sus inicios: desde su juventud apareció en producciones teatrales, y más tarde debutaría en series de televisión y, a partir de los años 90, en películas de bajo presupuesto, algunas de ellas en Hollywood.


Le conoceréis por: apareció en "L.A. Confidential", pero su primer gran papel fue a las órdenes de Chris Nolan en la genial "Memento". Sin embargo, en los siguientes años sus apariciones en el cine fueron esporádicas, y rara vez se le vio en películas de gran presupuesto. A finales de la década pasada esto cambió, recibiendo papeles en producciones como "En tierra hostil", "The Road", "El discurso del rey", "No tengas miedo a la oscuridad", "MS1", "Sin ley", "Prometheus" y recientemente en "Iron Man 3".


Lo más destacado: Guy Pearce es otro ejemplo de actor mimético que se adapta a la perfección a cualquier papel que se le de, pero sin ninguna duda el mejor personaje de su carrera fue el de Leonard en "Memento".

lunes, 13 de mayo de 2013

5 recomendaciones

Inauguro una nueva sección en la que, de vez en cuando, hablaré brevemente sobre cinco películas que, sin ser muy conocidas, los aficionados al cine deberían ver. Los títulos de los que os voy a hablar hoy son estos:

1. Contraband



Mark Wahlberg protagoniza esta película difícil de encasillar en un género concreto. Tiene escenas de acción, y a ratos parece que es un thriller, pero también es bastante dramática y por su argumento se la podría calificar como policíaca. Dirigida por el poco conocido Baltasar Kormákur, lo interesante de "Contraband" es, aparte de su capacidad para tocar varios géneros (aunque si, no son diametralmente opuestos), su agilidad a la hora de relatar la trama y, a la vez, el hecho de que consigue enganchar con un argumento poco complejo y sin demasiada originalidad. El tema del tráfico de drogas ya ha sido tratado por un buen número de directores, y este filme tampoco aporta nada nuevo, pero aún así, a pesar de que muchas escenas son previsibles, su narración consigue captar la atención del espectador. Además, la interpretación de Mark Wahlberg es en todo momento convincente, y está muy bien acompañado por Kate Beckinsale, en un papel muy diferente a otros en los que estamos acostumbrados a verla en los últimos años, y Giovanni Ribisi.



2. In time





Si hay un género que en estos últimos dos años ha tenido un gran número de títulos de calidad, ha sido el de la ciencia ficción. Y más allá de los títulos cumbre que hemos visto recientemente, como "Looper" o "Prometheus" (y los que quedan), hay otros que también merecen atención. Por ejemplo, este filme dirigido por el creador de "Gattaca" (película a la que "In time" recuerda en varios momentos), que además tiene el valor añadido de que, al contrario de lo habitual en los títulos del género, no se apoya en el uso indiscriminado de espectaculares efectos especiales. La ciencia ficción se ve más en el contexto de la película, en el argumento general. Además, también alterna escenas de acción, crítica social y, por supuesto, un romance.



3. El topo



Una filme policíaco ejemplar, basada en una novela del famoso John Le Carré. La historia se desarrolla con lentitud, y apenas tiene escenas de acción, pero el peso del filme recae sobre los hombros del protagonista George Smiley, un espía del servicio secreto británico empeñado en encontrar al infiltrado en dicha organización. La interpretación de Gary Oldman es magistral, entre las mejores de su carrera, y está muy bien acompañado por una legión de prestigiosos secundarios como Benedict Cumberbatch, Mark Strong, Colin Firth, Tom Hardy, John Hurt o Ciaran Hinds. De lo mejor que este género nos ha dado en los últimos años.



4. Los diarios del ron



Para todos aquellos que estén cansados de ver a Johnny Depp interpretando caricaturas les recomiendo este filme, el relato de un periodista recién llegado a la isla de Puerto Rico. Se trata de una película, que, a pesar de su ritmo de narración lento, no llega a aburrir, y eso en gran parte se debe a la actuación de sus protagonistas, no solo del propio Johnny Depp en un papel que demuestra que sabe actuar más allá de sus habituales personajes gesticulantes, sino también de Aaron Eckhart, Amber Heard o Giovanni Ribisi. Tiene momentos cómicos de esos que hacen reír a carcajadas.



5. Siete psicópatas



Muchos aficionados al cine probablemente recuerden el nombre de Martin McDonagh por su excelente "Escondidos en Brujas", y hace pocos meses estrenó otra de sus comedias negras, un título indispensable para todos aquellos amantes del género. Protagonizada de nuevo por Colin Farrell, además de nombres tan conocidos como Sam Rockwell, Christopher Walken o Woody Harrelson, el realizador británico nos cuenta con su peculiar humor, la odisea de un guionista que se ve envuelto en un tremendo lío cuando su mejor amigo roba el perro mimado de un mafioso de armas tomar.

martes, 30 de abril de 2013

Iron Man 3


Antes de empezar, y para que nadie diga que no le he advertido, en esta crítica voy a soltar más de un spoiler, así que todos aquellos que no hayan visto aún la película, absteneos de leerla. Ya estoy con la conciencia tranquila.


He de decir, antes que nada y para ser totalmente sincero, que hasta el momento en que comenzó la película, estaba temiendo que esta tercera entrega del Hombre de Hierro, fuese más de lo mismo. Mucho Robert Downey, mucha acción espectacular, efectos especiales a mansalva. Pues no ha sido así (no del todo, evidentemente acción hay, sobre todo en su tercio final), por fortuna, y la impresión final que me ha dejado ha sido muy muy positiva. Es mejor que las dos anteriores entregas de Iron Man (no se hasta que punto el cambio de director ha sido fundamental en este cambio), y, aunque a muchos les suene a herejía, me ha gustado incluso más que Los Vengadores.


¿Y eso por qué? Muy sencillo. Iron Man 3 es más Tony Stark que nunca. Mientras que en los otros tres filmes se limitaban a llenarnos los ojos con escenas del héroe salvando el mundo (o más bien a EE.UU.) o haciendo gala de su particular carácter, en esta entrega el Tony Stark que aparece en pantalla es un ser humano más, una persona con debilidades y problemas que le quitan el sueño. Eso sí, lo que no ha perdido es ese tono guasón y eternamente irónico que ha hecho de él (y de Robert Downey) un icono del cine moderno más popular. Aparte de todo esto, Shane Black le ha dado a la película, y esto es visible sobre todo en su primera mitad, un tono más oscuro (tampoco demasiado, no vayáis a creeros que esto es El Caballero Oscuro), que termina favoreciendo el resultado final.


Otro punto interesante, es la adaptación de los cómics. Los guionistas han optado por tomar partes esencialmente de dos títulos (ahora mismo no recuerdo los nombres) que tienen bastantes similitudes en el argumento, pero que están conectadas por el Extremis, una sustancia que potencia hasta límites inhumanos las capacidades físicas y regenerativas de las personas. Personalmente, no he leído muchos cómics de superhéroes, pero precisamente estos dos los conozco, y, aunque he leído que a muchas personas no les ha gustado la adaptación, a mi me ha parecido más que convincente, tomando lo más interesantes de ambos números y creando un conglomerado sólido e interesante.


Hablando ahora de los personajes y las interpretaciones, Robert Downey, aquí de nuevo el protagonista indiscutible, se come una vez más a su personaje. Se nota que se siente a las anchas en el papel de Iron Man/Tony Stark. Si finalmente el neoyorquino abandona el papel y Marvel decide buscar un sustituto, este va a tener el listón altísimo. Gwyneth Paltrow goza de más protagonismo como Pepper Potts que nunca. No tanto por contar más minutos en pantalla (en realidad en este aspecto no hay muchas diferencia con respecto a las anteriores películas), sino por la importancia, vital, que su personaje tiene en el desarrollo de la trama, sobre todo en la batalla final. Don Cheadle no tiene demasiados cambios. A Rebecca Hall, en el papel de Maya Hansen (un personaje que en los números del cómic que se han adaptado es esencial), da la impresión de haber sido poco aprovechada, pero bueno, no se puede tener todo.


Lo espinoso viene ahora: el/los villanos. (Spoilers gordos a partir de ahora) En los tráilers y avances que nos han ido ofreciendo han hecho muy bien haciéndonos creer que el auténtico villano de la película era el Mandarín. El giro que le han dado en el filme a muchos no les gustará, yo mismo quedé bastante decepcionado nada más salir del cine, más que nada porque el Mandarín es El enemigo por excelencia de Iron Man, y su presencia en esta película prometía mucho. Por eso, y porque un actor del calibre de Ben Kingsley se merecía más de lo que le han dejado en la película. Pero luego, pensándolo mejor, he llegado a la conclusión de que en realidad no tiene nada de malo, es incluso un punto a favor de la película, un giro de 180 grados que descoloca completamente al espectador. El auténtico 'malo', Aldrich Killian (encarnado de forma brillante por Guy Pearce), es , sin duda alguna, el mejor de todos los villanos de las películas de Los Vengadores, en solitario o unidos, y no hay más que discutir. Ha sido un rotundo acierto, y a la vez una apuesta muy arriesgada, de los guionistas de esta película.


Iron Man 3 es, en definitiva, una de las mejores adaptaciones cinematográficas de Marvel y, por qué no, una de las mejores películas del año. Que pase el siguiente.


Mi puntuación:


8,5-9





lunes, 22 de abril de 2013

Mis películas favoritas de ciencia ficción

Aviso para navegantes: todas las películas a las que hago mención aquí son solo del siglo XXI, por si a alguien se le ocurre pensar "¿Y qué pasa con Blade Runner, Star Wars, Alien o cualquier otro clásico anterior?". También están excluidas las de superhéroes, que, aunque también son de ciencia ficción, yo y muchos otros los consideramos a estas alturas un género aparte.

1. Origen



En opinión de un servidor, una de las mejores películas (incluso la mejor, según el día en que me pregunten) de todos los tiempos, una auténtica delicia en todos los sentidos. Es curioso que por lo general no se hable de ella como un filme de ciencia ficción, pero en realidad sí que lo es, y, por lo tanto, no puede ocupar otro puesto que no sea el primero de esta lista.


2. Looper



Fue una de las grandes sorpresas del 2012 (no para todos). Es difícil buscarle pegas a la excelente película de Rian Johnson, aunque haya quien lo ha hecho. Lo mejor de ella, su narración, la historia que cuenta, y su capacidad para cambiar de rumbo aproximadamente hacia la mitad del metraje. Sin ninguna duda, va a convertirse en título de culto.


3. Matrix



Parece mentira que ya haya transcurrido más de una década desde su estreno. Fue una de las películas que a principios del milenio revolucionaría completamente el mundo del cine, pero, además de esto, siempre será uno de los grandes referentes de la ciencia ficción. Varias de sus escenas ya pueden considerarse como míticas.


4. Prometheus



El esperado retorno de Ridley Scott al género en el que inició su carrera como director se ha convertido también, en una de las películas que ha creado más división de opiniones de los últimos años. Personalmente, y reconociendo sus numerosos fallos de guión (algunos muy gordos), como filme de género me pareció muy buena, y me da igual que el 'Alien' no pareciese tal. Eso sí, para la segunda entrega (que la habrá) espero que le pongan una orden de alejamiento a Damon Lindelof.


5. Oblivion



Pues sí, señores, después de haberla visto en el cine, y sin pensármelo nada, me veo obligado a introducir en esta lista a la última película de Tom Cruise con la que Joseph Kosinski se redime de la floja "Tron: Legacy". Aunque se ha ganado muchas críticas, a mi me pareció un filme muy sólido, visualmente impresionante y con una historia que, aunque tenga detalles de otros títulos, me gustó de principio a fin.


6. Star Trek



La aventura del Capitán Kirk y compañía, aunque con un tono bastante diferente que las anteriores (esta era más cine de evasión que ciencia ficción pura), también se merece un lugar en esta lista, aunque todo indica que la segunda parte que llegará a los cines este verano será mucho mejor que esta, lo que ya es decir mucho.


7. El atlas de las nubes



Otra de los Wachowski, que, a pesar de ser uno de los mayores fracasos de este año, es también una película completamente absorbente. Muchos le han reprochado que su argumento es demasiado complicado, con varias historias separadas en el espacio y en el tiempo algunas de las cuales apenas tienen relación. Pero es que ese es el encanto de la película.


8. Total Recall



Otra elección por la que muchos cinéfilos me matarían. No es ni mucho menos una película perfecta, es cierto que le falta sentido del humor, pero como título de ciencia ficción es efectivo. El diseño de producción es realmente bueno.


9. Moon



En cierto modo, probablemente es la película de ciencia ficción más minimalista que existe. Con solo un protagonista, un ritmo lento y un presupuesto bajo, no cumple con los cánones habituales del género, pero no por ello se le puede discutir su indudable calidad.


10. Deja vu



Una de las mejores películas del fallecido director Tony Scott, protagonizada por el siempre efectivo Denzel Washington. Aunque por momentos se mueve más en terreno del thriller que en el de la ciencia ficción pura, es su idea base lo que hace que tenga un puesto en esta lista.

martes, 16 de abril de 2013

Oblivion


Hacía tiempo, concretamente, creo recordar, desde "Looper" que no salía tan plenamente satisfecho del cine tras ver una película, como he estado después de Oblivion. Y eso que entre ambas hemos tenido títulos como "Skyfall", "El Hobbit" o "Django Desencadenado", pero la de Peter Jackson no me convenció del todo y las otras dos, aunque sin duda muy buenas películas, no ganan tanto como esta en la gran pantalla.


Como habrán comprobado los que hayan leído mi blog, mis gustos cinematográficos son, en cierto modo, peculiares. Para que me guste una película tiene que tener una de estas cosas (o dos de ellas. O si están las tres, mejor): una calidad visual impactante, una historia entretenida y/o un guión de calidad. Oblivion es, para mi gusto, casi perfecta, porque cumple con dos de estas reglas, y la tercera solo a medias, pero me basta. Por lo tanto, qué mejor manera de analizar esta película que estudiando cada uno de estos puntos por separado.


En primer lugar, lo visual es lo mejor de la película. Y no es solo porque tenga imágenes espectaculares ni por sus efectos especiales (que, por cierto, aunque muchos no se lo crean, tiene relativamente pocos). Si fuese así, "Avatar" me habría parecido un peliculón, y no es así. La clave de esta calidad visual es por que encajan con la película. A la perfección. Los (numerosos) planos aéreos, que en otras películas terminan siendo cansinos o quedan fuera de lugar, aquí, no desentonan en absoluto, sirven para mostrar la desolación reinante en el planeta, el estado de destrucción en que se encuentra. De hecho, esa es la razón principal por la que ver Oblivion en el cine te deja tan buen sabor de boca. Porque es difícil que te arrepientas de pagar el dineral que cuesta ya una entrada después de dos horas de caviar visual. Oblivion es un festival visual. Y luego, también hay que tener en cuenta el resto del diseño de producción, las plataformas elevadas a miles de metros, las gigantescas máquinas procesadoras de energía, los vehículos. Y el diseño de los interiores, que recuerdan mucho a la anterior obra del director Joseph Kosinski, "Tron: Legacy" (que, por cierto, es muy inferior a Oblivion; lo que hace la influencia de Disney).


Con respecto al argumento, resulta entretenido de principio a fin. Tiene el gran acierto (para mi, por lo menos) de revelar los enigmas poco a poco, lo que te hace darle vueltas a la cabeza en mitad de la película y preguntarte: '¿Cómo ha llegado esta persona hasta aquí?', '¿ Por qué tal personaje se comporta de esta forma?', o '¿Qué importancia tiene ese detalle en la trama?'. Es más compleja de lo que se puede pensar al ver el traíler y no abusa de las escenas de acción. Ah, y no se hace larga.


El guión, como suele ocurrir en este tipo de producciones, es lo más flojo, pero en realidad los fallos que tiene Oblivion no tienen tanto peso como para lastrar el resultado final. Eso sí, al final le pasa factura su complejidad, ya que deja algunas incógnitas y no profundiza del todo a ciertos personajes. Pero, como he dicho, la película tiene da tantas vueltas que la mayor parte de estos fallos y errores no son perceptibles en el momento. El mayor fallo que le veo es la escena final, pero como solo dura un minuto... (¿Qué cojones pinta la niña ahí?)


Mención aparte, el reparto, con luces y sombras. Por un lado, el trabajo de un gran Tom Cruise, que reafirma su buen momento de forma después de varios años difíciles. Tiene algunas escenas realmente buenas. Luego tenemos a la gran sorpresa de esta película, Andrea Riseborough, una actriz casi desconocida a nivel internacional y que aquí aguanta el tipo a las mil maravillas ante todo un coloso del séptimo arte como es Cruise. Casi le hace sombra a Olga Kurylenko, con un personaje fundamental pero que a ratos flojea un poco. Sin embargo, me ha parecido más consecuencia del guión que de su propia interpretación. En el otro extremo de la balanza, tenemos a Morgan Freeman y Nikolaj Coster-Waldau (parece que está aprovechando el tirón de "Juego de Tronos" para ir haciéndose un nombre en la gran pantalla). A ambos, actores cuya capacidad interpretativa está fuera de toda duda, les ocurre algo similar que a la actriz ucraniana, pero a mayor nivel. Sus personajes están demasiado desaprovechados, no se les ha sacado partido y da la impresión de que se les ha dado el papel para dar más caché a la película, especialmente en el caso de Coster-Waldau, cuyo personaje no tiene prácticamente profundidad y que apenas goza de minutos en pantalla. En su favor diré que tampoco se les echa de más.


En resumen, a pesar de sus lagunas, Oblivion me ha dado una muy grata sorpresa, me ha parecido una película muy conseguida en casi todos los aspectos, que da con creces lo que, al fin y al cabo, se busca cuando se va al cine: entretenimiento puro y duro. Pero, lo repito, es casi  imprescindible verlo en pantalla grande.


Mi puntuación:


Notable alto, y bien merecido. Incluso le pondría un sobresaliente de no ser por sus lagunas.




jueves, 11 de abril de 2013

Actores fetiche (2ª parte)

5. Quentin Tarantino



En el caso de Quentin Tarantino, no podemos hablar de una obsesión casi patológica como la que tienen otros directores con un solo actor. No ha tenido un actor "fetiche" propiamente dicho, un Johnny Depp o un Russell Crowe, pero en cambio ha repetido en varias de sus películas con diferentes actores, a veces con un amplio espacio de tiempo entre cada una de las dos colaboraciones. El ejemplo más claro es el de Samuel L. Jackson, quien trabajo por primera vez con él en el año 1994, con "Pulp Fiction" y volvería en su siguiente largometraje, la menos conocida "Jackie Brown". Pero desde ese momento, aunque prestó su voz brevemente para las narraciones de "Kill Bill" y "Malditos Bastardos" Samuel L. Jackson no volvería a aparecer en una de las producciones de Tarantino hasta la más reciente "Django Desencadenado", con un, cómo no, excelente trabajo.


Pero la cosa no acaba ahí. ya que el bueno de Quentin, que suele utilizar en sus filmes un reparto amplio lleno de nombres conocidos o que se harían conocidos inmediatamente después de aparecer en sus películas, tiene dos actores más con los que, además de tener una muy buena relación con ellos, ha trabajado en más de una ocasión. La primera es, en cierto modo, la actriz más icónica de sus películas, Uma Thurman, la protagonista de "Kill Bill" y que, casi una década antes. tuvo un papel de duración mucha más corta en "Pulp Fiction", pero no por ello poco importante o menos recordado (de hecho, las imágenes de su personaje Mia Wallace, suelen ser las más recurrentes a la hora de referirse al filme en cuestión). Además, estas películas tienen un valor añadido, ya que, para buena parte de los aficionados al cine, suelen ser las dos interpretaciones más recordadas en la carrera de la actriz, junto con "Gattaca".


El tercero y último de los 'amigos' de Tarantino es el austriaco Christoph Waltz, actor que, hasta su aparición en "Malditos Bastardos" (con la que ganó el Óscar) únicamente había trabajado en producciones alemanas. Al igual que ocurrió con Uma Thurman, el carismático director ha tenido una importancia descomunal en la carrera de este actor, al que le dio una amplia fama, le abrió las puertas de Hollywood y dos premios Óscar bajo sus órdenes en las ya mencionadas "Malditos Bastardos" y "Django Desencadenado", por no hablar de los otros premios que ha ganado.


Ahora, solo falta esperar a saber cual va a ser el próximo proyecto de Quentin. Se ha rumoreado (aunque estas habladurías rara vez son ciertas) que podría hacer una tercera parte de Kill Bill, y que continuará la trilogía que inició con "Malditos Bastardos" y continuó en "Django" con otro largometraje también ambientado en la época nazi. Con Tarantino nunca se sabe.


6. David Cronenberg



David Cronenberg es uno de esos directores cuyas películas no dejan indiferentes a nadie, la mayoría de las veces porque no tiene escrúpulos en mostrar escenas llenas de violencia o realmente desagradables (hay que tener en cuenta que varios de sus primeros títulos fueron películas de serie B e incluso de terror). En los últimos tiempos, sin embargo, puede que por los efectos de la edad, ha realizado filmes que, aunque sin perder del todo su impronta, no son tan aprensivas como, por poner un ejemplo, uno de sus clásicos, "La Mosca". Se podría decir incluso que su cine se ha suavizado. Su larga trayectoria le ha llevado a convertirse en un director muy respetado en el ámbito internacional, y buena parte de la culpa la tienen títulos como "Promesas del este" o "Una historia de violencia", que se cuentan entre los mejores de la década pasada.


Estas dos películas tienen un elemento más en común: su protagonista es Viggo Mortensen, que aunque para la gran mayoría de los mortales siempre será el Aragorn de "El Señor de los Anillos", más recientemente se ha destacado en producciones de corte más dramático. Entre estas, destacan las tres ocasiones en las que ha trabajado con el realizador canadiense. La primera fue allá por 2005, cuando la onda expansiva de la obra de Peter Jackson aún seguía fresca. La película era "Una historia de violencia", y les fue tan bien ( el filme recibió numerosas nominaciones) que repitieron en "Una historia de violencia", para muchos lo mejor de la filmografía de Cronenberg, al menos en los últimos tiempos. Su desgarradora historia de la mafia rusa en Londres le valió a Viggo Mortensen su única nominación hasta la fecha para los Óscars, y quizá se lo habría llevado de no haber sido por la enorme competencia que tuvo ese año (finalmente lo ganaría Daniel Day-Lewis). La fórmula volvió a repetirse en "Un método peligroso", donde, acompañado por Michael Fassbender y Keira Knightley, el actor se ponía en la piel del creador del psicoanálisis Sigmund Freud.


Una sociedad sin duda prolífica.


7. Martin Scorsese



Uno de los nombres más respetados del cine mundial en la actualidad, y también considerado por muchos como uno de los más grandes directores de todos los tiempos, Martin Scorsese, ha colaborado hasta en cinco ocasiones (aunque la última aún no ha sido estrenada) con uno de los mejores actores de hoy día, Leonardo DiCaprio. La asociación les ha ido de maravilla a ambos, tanto por el reconocimiento que han recibido como por la incontestable calidad de los filmes.


El primero de estos, "Gangs of New York" fue una de las primeras películas (si no la primera) que sacó a DiCaprio del puesto de estrella 'juvenil' que había detentado durante los años 90. Desde entonces, si uno revisa su filmografía, se dará cuenta de que la totalidad de las películas que ha protagonizado, tienen en común que son títulos de gran calidad, y en los que, además el angelino ha podido demostrar su gran nivel como intérprete.


A "Gangs of New York" le seguiría "El Aviador", que les dio a ambos varias nominaciones a los premios más importantes, pero sobre todo hay que destacar "Infiltrados", por la que Scorsese ganó su primer Óscar después de OCHO nominaciones sin fruto. Y de forma muy merecida, hay que reconocerlo. Ya más reciente volverían a trabajar junto en la excelente "Shutter Island" y para este mismo año, por lo menos en EE.UU. se espera "The Wolf of Wall Street", el que será el último trabajo de DiCaprio antes de su anunciado descanso de la interpretación.

jueves, 4 de abril de 2013

Actores fetiche (1ª parte)

Hace unos días, cuando pensaba qué tema podría tratar en mi próximo artículo de este blog, no sé como ni por qué, me vino a la cabeza el nombre de Tim Burton, un director que, para seros sincero, no se encuentra entre los nombres que configurarían mi lista de mejores realizadores. Casi inmediatamente después de que su nombre apareciese en mi mente como un fogonazo, le siguieron los de sus inseparables johnny Depp y Helena Bonham-Carter, y me pregunté, como ya he hecho muchas veces antes, ¿qué es lo que tendrá el primero (con Bonham-Carter es evidente) para que aparezca en la mayoría de las películas que el californiano realiza. No es porque Depp sea un mal actor aunque ya muchas veces se repita con su festival de gesticulaciones al más puro estilo Jim Carrey, sino porque, si yo fuera director, me gustaría probar al mayor número de actores posibles por mucho que uno me caiga especialmente bien. Lo que ocurre es que el caso de la sociedad Burton-Depp no es la única, aunque sí la más conocida, así que, para ampliar vuestra información, he creado una lista con los 9 casos más destacables en los que un director repite varias veces con un mismo intérprete, protagonista o no.

1. Tim Burton



Probablemente Tim Burton sea uno de los directores más reconocibles, o mejor dicho, con un estilo más característico, del cine moderno. Un estilo ante todo lúgubre sin llegar la mayoría de los veces a lo mácabro, pero a la vez histriónico, con películas en los que predominan ante todo el blanco y el negro (con excepciones, por supuesto). Y, precisamente estas características son las que han hecho que Johnny Depp haya trabajado tantas veces con él, ya que sus facultades interpretativas se ajustan a las mil maravillas a su cine.


La primera vez que ambos se vieron las caras en un set de rodaje como director y actor fue con una de las películas más celebradas de la filmografía de ambos: "Eduardo Manostijeras" todo un clásico del cine de los años 90. Sin embargo, es curioso que tardaran nada más y nada menos que nueve años en trabajar juntos de nuevo, desde 1990 hasta 1999, año en que se estrenó "Sleepy Hollow" otra obra que también se encuentra entre los filmes más importantes de Tim Burton, y con la que, además, comenzaría su declive, mientras que a Johnny Depp le esperarían sus mejores años como actor. En efecto, dos años después de la Leyenda del Caballero Sin Cabeza llegaba a las salas el mayor descalabro en la carrera del venerado director: el remake de "El Planeta de los Simios". Aunque en esta ocasión Johnny Depp no formaba parte del reparto, sí que fue la primera vez en que su futura esposa Helena Bonham-Carter trabajaría con él, en el papel de uno de los simios de la película. Ella repetiría en su siguiente título, "Big Fish", película de culto en la que el realizador retomaba las claves de sus mayores éxitos. Después le seguiría "Charlie y la Fábrica de Chocolate" con Depp, tras la que encadenarían cuatro títulos consecutivos en los que ambos protagonizaron las películas del californiano: su regreso a la animación con "La Novia Cadáver", el musical "Sweeney Todd", "Alicia en el País de las Maravillas" que supuso el regreso de Tim Burton a los éxitos comerciales, y la comedia "Sombras Tenebrosas".


En resumen, 7 películas con Johnny Depp y solo uno menos con Helena Bonham-Carter.


2. Peter Jackson



Peter Jackson ha sido, junto a los Hermanos Wachowski, el director que en los años de transición entre el siglo XX y el milenio pasado revolucionó el cine hasta convertirlo en lo que es hoy día (y que nadie me venga ahora con el nombre de James Cameron). La principal de las razones fue por el uso que estos directores les dieron a los efectos especiales generados por ordenador para convertirlo en un pilar básico del cine moderno.


Pero Peter Jackson tiene el mérito añadido de que fue el precursor de la tecnología de la captura de movimiento (o motion picture) aplicada al cine. Y además lo ha usado en tres de los cuatro títulos que ha dirigido en la última década, con muy buenos resultados. Pero, como sabréis los que conocéis cómo funciona la captura de movimiento, para llevarla a cabo con eficacia se necesita un actor de quien obtener ese movimiento, y si un actor se ha destacado por el uso de este tipo de tecnología, ese es Andy Serkis, uno de esos grandes intérpretes a los que no se les ha dado todo el reconocimiento que se merecían. De hecho, el propio Andy Serkis era poco conocido antes de su aparición como Gollum en la trilogía de El Señor de los Anillos, la que sería la primera colaboración entre ambos. La interpretación del británico como aquella criatura famélica y totalmente dependiente del Anillo Único fue de tal calidad que desde entonces, casi siempre que un director busca a un actor para realizar captura de movimiento, la primera opción suele ser él. Poco después, en King Kong, esa sociedad que tan buenos resultados había dado se repitió, dando como resultado un simio tan convincente que aún hoy hay gente que cree que está hecho de digitalmente. No en vano, Andy Serkis también interpretaría al chimpancé César en la reciente versión de El Origen del Planeta de los Simios.


Con El Hobbit, Andy Serkis volvería no solo como Gollum, cuya participación era mucho más reducida que en El Señor de los Anillos, sino que Peter Jackson le ofreció la oportunidad de dirigir la segunda unidad de rodaje. Quién sabe si dentro de unos años veremos al bueno de Andy Serkis dirigiendo largometrajes en solitario.


3. Chris Nolan



Los seguidores de la filmografía de este genial director sabrán nada más verlos por qué le incluyo en esta lista. El caso de Chris Nolan es diferente a los anteriores, en el sentido de que ha repetido en varias de sus películas con varios actores, un caso similar al de Quentin Tarantino (de quien ya hablaré más adelante).


La lista de intérpretes que han aparecido en varios de los más recientes títulos del londinense está encabezada por Michael Caine, actor de gran experiencia que ha aparecido en todas las películas del realizador desde que este iniciara la producción de Batman Begins. Ha sido Alfred en la trilogía de El Caballero Oscuro, el mago Cutter en El Truco Final y también tuvo un papel menor en Origen. Pero no ha sido el único. Por ejemplo, Christian Bale, además de haber interpretado a Batman, también fue el protagonista junto a Hugh Jackman de El truco Final. Lo mismo ocurre con Cillian Murphy, Marion Cotillard, Tom Hardy y Joseph Gordon-Levitt, quienes, además de formar parte del reparto de Origen, también tuvieron papeles importantes en la trilogía de el hombre murciélago. También podríamos incluir a Ken Watanabe, pero su participación en Batman Begins fue muy reducida.


4. Ridley Scott



Similar a la cuasi simbiosis entre Tim Burton y Johnny Depp es la relación profesional que Ridley Scott y Russell Crowe han tenido durante la última década, una relación que además, ha proporcionado muchos éxitos a ambos. En el año 2000, veinte años después de que Ridley Scott realizara sus por entonces (y también ahora) mayores éxitos profesionales, Alien y Blade Runner, el director británico estrenaba una película que le confirmaría como uno de los mayores directores de todos los tiempos, Gladiator, con la que fue nominado al Óscar como mejor director, y que iniciaría una nueva etapa en su filmografía. Para Russell Crowe fue casi más importante, pues le elevaría a la categoría de estrella y le haría obtener su única estatuilla hasta la fecha. La asociación les fue tan bien a los dos que seis años más tarde la repetirían en Un Buen Año, y más adelante American Gangster, Red de Mentiras y Robin Hood. La mayor parte de estos títulos se cuentan entre los mejores de las películas realizadas por ambos.

domingo, 31 de marzo de 2013

Confesiones de un cinéfilo. Capítulo I

Hoy iniciamos una nueva sección dedicada exclusivamente a mis opiniones sobre ciertos temas de la actualidad cinematográfica, y que mejor forma de empezar que tratando el tema estrella de los últimos meses en el mundillo del cine. Hablamos del regreso de la dinastía "Star Wars", el niño mimado de George Lucas (tampoco es que haya hecho mucho más), noticia que ha hecho temblar los cimientos del planeta cine, algo que yo sinceramente no acabo de entender.


Vamos a ver, se que la saga de Star Wars es probablemente la saga cinematográfica (puramente, no otras basadas en libros como El Señor de los Anillos o en cómics) con más seguidores. Esto no extraña a nadie si tenemos en cuenta que la primera película se realizó en el año 1977, así que desde entonces, y con otras dos entregas pocos años después, han tenido un buen par de décadas para desarrollar su fama, para crear una legión de fanáticos que, a partir de lo que se vio en aquellas películas desarrollaron aún más el universo en que transcurre la guerra de las galaxias. Ni siquiera yo cuestiono que aquellos filmes, la trilogía original, eran muy buenas películas, pero el mérito se debe ante todo a que George Lucas fue un auténtico visionario y supo explotar a las mil maravillas un género que hasta entonces prácticamente no se había tocado en el cine con la misma profundidad que el californiano. También es cierto que aquellas películas tenían los mismos problemas que se les han achacado a la trilogía más reciente, pero hay que tener en cuenta que aquellos eran los años 70-80, y el cine no era lo mismo por aquel entonces.


El problema fue que el visionario se quedó ciego, se metió en otros proyectos con su colega Spielberg (Indiana Jones y Parque Jurásico) y, para cuando se quiso dar cuenta (si es que lo hizo) había perdido toda la chispa que le hizo convertirse en uno de los directores más reconocidos de su tiempo. Eso sí, se llenó bien los bolsillo de dinero. Pasaron los años, y se le ocurrió que a la vaca lechera aún se la podía exprimir mucho más, así que tuvo la "genial" idea de rodar una nueva trilogía de su producto estrella aprovechando los numerosos avances técnicos que se habían producido desde que realizase la anterior trilogía. Y fue así, señoras y señores, como el mundo vio uno de los mayores fraudes de la historia del cine, una película que desaprovechó de una forma increíble el tremendo potencial que tenía: "La amenaza fantasma". Por supuesto, a los fanáticos de la saga la película les pareció la octava maravilla del mundo, pero para mí, y para muchos más, siempre estará en el abismo  de los mayores errores del cine. La segunda entrega fue un pelín mejor (lo difícil habría sido hacerla peor, visto el nivel de la anterior), al menos recuperó parte de la épica de las batallas de la trilogía original, aunque los fallos continuaron. Los personajes de los principales villanos, el Conde Dooku y sobre todo Lord Grievous, no lograron ni mucho menos hacerle sombra al legendario DarthVader; George Lucas no tiró a la basura al horrible personaje de Jar Jar binks; el romance entre Anakin y Amidala no encajaba ni con un calzador; el guión seguía siendo tan malo como el anterior,... Aunque en mi opinión su principal fallo, y el que lastró a la trilogía durante mucho tiempo, fue el de la elección del actor protagonista Hayden Christensen (para quien no lo sepa, uno de los candidatos más firmes para llevarse el papel fue Leonardo DiCaprio). Eso sí, considero que acertaron en explicar la creación de los clones. Con la tercera película el panorama mejoró de forma considerable, pero el daño ya estaba hecho.



La incógnita está servida. Va a ser difícil explotar aún más un producto ya sobreexplotado, pero tenemos una buena noticia, y es que J.J. Abrams, el realizador del que para mi es el heredero natural de Star Wars, "Star Trek", va a ser el encargado de dirigirla, y George Lucas parece que no va a implicarse más de lo necesario en el proyecto. Por otro lado, el otro punto que alarmó a muchos de los fans, la compra de Lucasfilm por parte de Disney, no tiene por que ser un problema. No hay más que recordar que cuando se hizo Los Vengadores, la productora ya había comprado Marvel, y aún así no se vieron por ningún sitio sus efectos, así que es de esperar que hagan lo mismo en el caso de Star Wars. En cuanto al tema del reparto, el regreso de los protagonistas de la trilogía original, aún está por ver si serán los protagonistas o si tendrán un papel más testimonial.