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viernes, 21 de noviembre de 2014

Ciclo de Woody Allen: Match Point

Muchas personas suelen emplear esa famosa frase de 'cualquier tiempo pasado fue mejor' aplicada al cine en general cuando miran con nostalgia la larga lista de clásicos inmortales que se han hecho en décadas pasadas. Lo mismo suele pasar con aquellos directores de larga trayectoria, como Scorsese o el propio Woody Allen, de quien algunos dicen que no es el mismo que hizo "Annie Hall" o "Manhattan". Sinceramente, aún no he visto tantas películas suyas como para opinar, pero de las que conozco, mi favorita es una de sus más recientes, "Midnight in Paris", y seguramente muchas personas hablen de "Match Point" como una muestra de que la calidad de Woody Allen sigue siendo la misma.

Para empezar, tengo que decir que las películas románticas (hablo de aquellas 'principalmente' románticas) no es de mis favoritas. Suelen parecerme muy sosas las historias que no hacen más que contar la relación de dos personas, con alguna que otra excepción atípica. Con Woody Allen, un director cuya carrera ha estado vinculado al cine romántico, pero casi siempre en clave de comedia, se lo perdono casi siempre por las risas que me proporciona. Es por eso que si quitamos de la ecuación ese componente fundamental, la comedia, es fácil entender que no me gusten tanto.

Por otro lado, y teniendo en cuenta que es un género que me atrae más bien poco, siendo objetivos hay que reconocer que "Match Point" es una buena película, sin más. Su historia es mínimamente interesante, lo justo para que mientras la veo no me ponga a pensar en otra cosa y tenga más ganas de que se acabe que de seguir viéndola. Está muy bien estructurada, cada 'capítulo' ocupa el espacio de tiempo justo y necesario, y aunque se centre en el romance entre sus dos protagonistas, se agradece que no se deje completamente de lado a los demás personajes (en especial el interpretado por Emily Mortimer, la tercera piedra angular de la trama). 

También es de agradecer que tenga buenas interpretaciones, ninguna excepcional, pero convincentes. Scarlett Johansson, que por mucho que se diga nunca será una gran actriz, hace una de sus mejores actuaciones, y su compañero Jonathan Rhys-Meyers... En fin, digamos que es convincente. Me habría gustado que Matthew Goode, un actor muy infravalorado que siempre he pensado que se merece más papeles protagonistas, tuviese más minutos en pantalla.

En fin, "Match Point" no es lo mejor de Woody Allen y está un pelín sobrevalorada, pero si os gusta el cine romántico es una apuesta casi segura.

domingo, 9 de noviembre de 2014

Ciclo de Woody Allen: Annie Hall

Siendo Woody Allen un director con una producción cinematográfica tan amplia, es difícil que la gente se ponga de acuerdo sobre cuál de sus filmes es el mejor, pero uno de los nombres que más se mencionan es el de "Annie Hall", su primera gran obra y la que le convertiría (junto con "Manhattan") en uno de los cineastas más importantes y respetados de los últimos cincuenta años.
Hay quien dice que muchas de las películas de Woody Allen son demasiado parecidas entre ellas, sobre todo en lo que respecta a sus situaciones, argumentos o personajes, y en parte es cierto, pero su humor lo compensa con creces casi siempre de tal manera que se le perdonan sus 'recaídas'. "Annie Hall", aunque en mi opinión no sea la mejor de su filmografía (es difícil quedarse con una sola) agrupa buena parte de los defectos y virtudes de su director, tanto que podría ser una de las mejores opciones para cualquiera que quiera iniciarse en su cine. Tiene fragmentos y escenas divertidísimas, excelentes muestras del humor ingenioso tan representativo en él, y la historia siempre es interesante.
En "Annie Hall" también se ve con claridad el que para mí es el mayor punto débil de Woody Allen, y es que si como cómico es brillante y apenas se le podría achacar nada negativo, cuando entra en el terreno del drama no es tan convincente. Por ejemplo, película como "Poderosa Afrodita" que son casi 100% comedia funcionan perfectamente, pero "Annie Hall" alterna también algunos momentos más dramáticos, sobre todo al final del mismo que lastran un poco (muy poco, hay que puntualizarlo) la impresión global que da.

Si os gusta Woody Allen y aún no habéis visto esta película, vosotros os lo perdéis. Y si tenéis ganas de iniciaros con este director pero no habéis tenido la oportunidad, es probablemente una de las mejores opciones para hacerlo.

lunes, 27 de octubre de 2014

Ciclo de Woody Allen: Poderosa Afrodita

Desde hace décadas (de hecho, en pocos años sus primeras películas cumplirán medio siglo de vida) el nombre de Woody Allen ha estado unido de forma inherente al de comedia, y sin lugar a dudas es el director más vinculado y que más ha hecho por este género en el cine contemporáneo. Aunque me ha resultado muy difícil escoger solo diez títulos de su extensísima filmografía, he intentado hacer una selección más o menos equilibrada entre sus películas clásicas y otras más recientes, y para dar inicio a este ciclo decidí empezar con un filme que tenía muchas ganas de ver desde hacía tiempo, "Poderosa Afrodita".

Puede que a muchos no os suene tanto como otras películas de Woody Allen, pero la verdad es que, teniendo en cuenta las pocas que he visto hasta ahora, "Poderosa Afrodita" es una gran comedia en la que su director despliega en todo su esplendor ese humor ingenioso que de una forma u otra siempre introduce en sus obras de este género, y además sin ese tono ligeramente filosófico que a veces le da por emplear (aunque no es que a mi me disguste).

La historia está protagonizada por Lenny (interpretado por el propio Woody Allen), un periodista que ante la insistencia de su mujer adopta un niño. y posteriormente, motivado por lo inteligente que su hijo demuestra ser conforme crece, decide buscar a su madre biológica, quien resulta ser una prostituta de pocas luces, a la que da vida con una gran interpretación Mira Sorvino. Entre medias, un curioso coro clásico griego que aporta un punto más de originalidad al filme.

Aunque no os guste especialmente Woody Allen, le recomendaría esta película a cualquiera. Divertidísima, con un buen argumento y muy ligera, una garantía de risas abundantes que es, al fin y al cabo, lo mínimo que se le puede pedir a una comedia decente.

martes, 7 de octubre de 2014

Ciclo de cine bélico: conclusiones

Varios meses después de empezarlo, ayer puse el punto y final a mi segundo ciclo de cine, que en este caso ha estado dedicado a las películas bélicas (si recordáis, el primero fue sobre cine japonés). No recuerdo si lo comenté cuando lo comencé, pero de todos modos lo repetiré o diré por primera vez ahora, pero la razón que me llevó a decidir esta temática fue cubrir uno de los muchos agujeros negros que tenía, y sigo teniendo, con respecto a mis conocimientos cinéfilos, ya que el cine bélico era un género que no conocía demasiado bien, y tenía ganas de terminar en parte con este vacío.

Este ciclo me ha servido para conocer unos cuantos clásicos no solo del género sino de toda la historia del cine, además de otros filmes no tan conocidos pero igualmente recomendables. Algunos me han gustado más y otro menos, como debe ser, he sufrido decepciones y gratas sorpresas, pero en general puedo decir que estoy muy satisfecho con la selección que escogí al principio. Así que sin más complicaciones aquí os pongo, ordenado según las que más me han gustado, un breve resumen de mis impresiones de cada una de las películas:

-Ciudad de vida y muerte: enorme descubrimiento. No las tenía todas conmigo antes de verla, pero terminó revelándose como una grandísima película llena de dramatismo justificado. Magnífica fotografía e historia muy impactante.
-Apocalypse Now: clasicazo que justifica plenamente su fama. Tensión monstruosa y constante de principio a fin que te mantiene en vilo hasta unas escenas finales fantásticas. Seguramente la mejor película bélica que se haya hecho jamás.
-Black Hawk derribado: Ridley Scott en estado puro, ofreciéndonos un espectáculo de acción excelentemente narrado, sin alardes, creíble dentro de lo que cabe y honesto consigo mismo. Filme injustamente infravalorado.
-Platoon: otro clásico a la altura de las expectativas. Una visión cruda e incluso cruel completamente alejada del patriotismo exacerbado que vemos en otras películas similares. Tiene un buen puñado de escenas para enmarcar.
-En tierra de nadie: otro filme poco convencional que aborda un tema muy serio desde una perspectiva valiente, la de una comedia. Compensa su escasez de risas con un ritmo e historia entretenidísima. Otra joya a tener en cuenta.
-Lazos de guerra: no es de esas películas que te den muchas vueltas a la cabeza, pero merece mucho la pena. Dramatismo y escenas de guerra bien equilibradas. El final es simplemente monstruoso, en el buen sentido.
-En tierra hostil: estaba algo receloso pero ha terminado siendo mejor de lo que esperaba. Pese a todo, no tiene nada especial, y se hace un pelín larga.
-La chaqueta metálica: con Kubrick tengo una relación de amor-odio, y en esta ocasión no me convenció. Es buena, pero no me entra. Aún así, cumple con su objetivo.
-Stalingrado: demasiado lenta, aunque la primera parte me gustó bastante. Algo errática y falta de personajes con los que empatizar. El final me dejó muy frío.
-La delgada línea roja: es Terrence Malick, así que... Como siempre, primera hora (hora y media como mucho) interesante e incluso disfrutable, pero a partir de esa línea es imposible seguir.

Y esto ha sido todo. El próximo ciclo de cine, que comenzará la próxima semana, estará dedicada al director Woody Allen, del que he visto muy pocas películas (he estado reservando muchas desde hace meses para este ciclo), pero algunas me han gustado mucho. La selección es esta:
-Annie Hall (1977).
-Manhattan (1979).
-La rosa púrpura de El Cairo (1985).
-Hannah y sus hermanas (1986).
-Misterioso asesinato en Manhattan (1993).
-Balas sobre Broadway (1994).
-Poderosa Afrodita (1995).
-Desmontando a Harry (1997).
-La maldición del escorpión de jade (2001).
-Match Point (2005).

lunes, 6 de octubre de 2014

Ciclo de cine bélico: Lazos de guerra

Después de haber visto varios clasicazos estadounidenses del cine bélico y unos pocos títulos de otros países, hoy cerramos este ciclo con un filme procedente de Corea del Sur, país del que también podríamos mencionar "JSA" (o Joint Security Area"), la primera gran película de Park Chan-wook, pero por su historia se acerca más al thriller de intriga, por mucho que se desarrolle mayoritariamente en un puesto avanzado de la tensa frontera que divide las dos Coreas. "Lazos de guerra" seguramente no la veáis en muchas listas que hagan un repaso de los mejores filmes de este país, pero si hablamos de su resultado como película bélica, tiene poco que envidiar a las producciones norteamericanas.

La historia que nos cuentan es la de dos hermanos que viven con su madre y la prometida de uno de ellos en Seúl. El mayor es zapatero y prácticamente todo lo que gana lo utiliza para que su hermano pueda estudiar y tener un buen futuro. Así que los primeros minutos del filme nos muestra la vida feliz, que vive  esta familia. Pero por desgracia esta 'ilusión' queda destruida por la invasión de los comunistas, que oblliga a los dos hermanos a tomar las armas y marchar a la primera línea de batalla. En adelante toda la película se centra en la vida de ambos en el ejército, poniendo especial énfasis en cómo la relación entre ellos cambia conforme avanza la guerra.
Con un argumento bastante convencional pero efectivo, que apela muchísimo a lo emocional, "Lazos de guerra" es uno de esos filmes bélicos tipo "Salvar al soldado Ryan", que mezcla en una proporción muy equilibrada la narración de las acciones militares con el desarrollo de sus personajes. La historia gira alrededor de los dos hermanos, y no al revés. Personalmente, no tengo ninguna preferencia por ninguno de estos dos modelos, siempre y cuando lo equilibre bien y el resultado final sea satisfactorio. La verdad, es fácil empatizar con los protagonistas, y a la vez sentirte interesado por lo que está ocurriendo de modo que no nos perdemos en una maraña de operaciones bélicas.

Como dije antes, en un filme tan emocional como este tenemos un amplio surtido de escenas emotivas, música dramática y momentos épicos de soldados con la moral por los aires que a los pocos segundos reciben el impacto de las balas y los proyectiles de artillería. Pero lo mejor de todo es que aunque este despliegue de estímulos sea abundante, no se desmadran y en ningún momento llega a parecer exagerado hasta el punto de que la película se vuelva irreal. La culminación de todo esto es un final bestial, de altísima carga emotiva que sin duda llevará al borde de las lágrimas a más de uno, garantizado.
A fin de cuentas, una muy recomendable película de la escuela de "Salvar al soldado Ryan" (incluso me ha gustado más que la de Spielberg), que si bien no aporta nada nuevo no se hace nada pesada, es muy interesante y seguro que todos a los que os gusta el género la disfrutáis.

Mi puntuación:
Notable.

Y con esto, señoras y señores, doy por cerrado este ciclo. En los próximos días subiré una entrada con mis conclusiones y os introduciré el próximo ciclo, el tercero del blog. 



jueves, 18 de septiembre de 2014

Ciclo de cine bélico: En tierra hostil


Estoy convencido de que muchas personas cuando ven la combinación entre cine bélico y Estados Unidos casi siempre se imaginarán filmes ultrapatrióticos, llenas de escenas de soldados demostrando su valentía y su amor por su país, de marines repletos de testorterona, con poco seso y canciones que hemos oído decenas de veces, y de fondo una clásica banda sonora, cuanto más épica y emotiva mejor. Si se tiene esa imagen es por algo, hay un gran número (demasiadas en mi opinión) de películas que cumplen todos estos requisito y que dan fundamento a este "paradigma", pero por fortuna existen algunos, no muchos pero suficientes, que de vez en cuando saltan esta barrera de argumentos y simbolismos tan manidos para apostar por un tipo de filme algo diferente. Por ejemplo, en este ciclo ya vimos algo parecido con "Black Hawk derribado" y "En tierra de nadie".

Si os estoy contando esto, ¿es porque "En tierra hostil" puede unirse a esta lista? Mmm, siento deciros que no del todo, aunque tampoco se la puede agrupar en el montón de las 'repite-fórmulas'. Digamos que está en un término medio, tiene cosas buenas y otras no tan buenas, pero vaya por delante que sabiendo el tipo de filme que es y quien está detrás de las cámaras me ha sorprendido en el buen sentido. Además, ya había visto la más reciente "Zero Dark Thirty", que también me dio una impresión parecida por mucho que no soporte la fanfarria nacionalista que tanto les gusta soltar a muchos directores estadounidenses cada vez que pueden. Aquí también lo hay, pero menos y no tan en primer plano. (Por cierto y antes de que se me olvide: si alguien se lo está preguntando, sí, esta es la película que para sorpresa de muchos arrebató el Óscar a mejor película a "Avatar" hace unos años, algo que no entiendo. No, no, lo que no entiendo es que las dos estuviesen siquiera nominadas, pero mejor que ganase "En tierra hostil" a que lo hiciese la de Cameron).
La historia, nos sitúa en la Irak ocupada (o lo que fuese eso) por Estados Unidos hace unos años, y se centra en un escuadrón de soldados dedicados a desactivar las bombas que los paisanos dejaban por las calles de las ciudades como si mierdas de perro se tratase (eso es lo que se ve en la película, a mí no me miréis). En este grupo tenemos un soldado joven algo neurótico con cierta facilidad para perder la compostura en situaciones de riesgo, un negro-hombre de color-afroamericano (para que nadie se ofenda) que se toma muy en serio su trabajo y el desactivador de bombas propiamente dicho, el clásico soldado que no parece tener miedo de nada y que se lanza a un coche-bomba en potencia con toda la tranquilidad del mundo.

La película no se me ha hecho larga en ningún momento, para nada, es la mar de entretenida y tiene escenas (el enfrentamiento en pleno desierto, la 'cacería' nocturna) llenas de tensión excelentemente manejadas. Trabajo de dirección impecable, muy similar al que se vio en "Zero Dark Thirty", contando todo con la mayor precisión. El filme es bastante pausado, tiene fragmentos de acción pero otros mucho más tranquilos que vienen muy bien. Y por último, aunque no entienda la utilidad de tener a dos grandes actores como Guy Pearce y Ralph Fiennes haciendo papeles insignificantes de cinco minutos, las interpretaciones de Anthony Mackie y sobre todo Jeremy Renner son de notable.

Mi puntuación:
Notable alto.

Y la próxima película es la última del ciclo.

viernes, 22 de agosto de 2014

Ciclo de cine bélico: En tierra de nadie


Hasta ahora, con la excepción de "Black Hawk derribado", todas las películas bélicas de este ciclo han estado basadas en dos conflictos: la II Guerra Mundial y la Guerra de Vietnam ("Ciudad de vida y muerte" aunque no se desarrolla en la IIGM propiamente dicha sí que tuvo mucha relación con esta guerra). No es secreto que la inmensa mayoría de las películas de este género, y sobre todo las creadas en Estados Unidos, tienen especial predilección por estos dos conflictos por lo que supuso para su país y por su magnitud, pero existen casos de guerras mucho más recientes que también han sido objeto de filmes de gran calidad, y uno de ellos es "En tierra de nadie".

Solo con decir su nacionalidad, Bosnia-Herzegovina, podreís suponer a qué guerra hace referencia, a las luchas que en los años 90 desangraron la antigua Yugoslavia, especialmente la propia Bosnia. Además, la fecha del filme, 2001, fue muy poco después del fin del conflicto, con lo que llama más la atención. Si alguno está empezando a arrugar la cara por proceder de un país cinematográficamente poco conocido, os diré que "En tierra de nadie" ganó el Óscar a la mejor película de habla no inglesa (ya sabéis que los premios me dan bastante igual, pero en estos casos pueden ser buenos referentes) y que, como tantas otras veces he dicho, la mayoría de las veces la nacionalidad importa poco en el cine.


A medio camino entre una comedia negra y un drama 'ligero', "En tierra de nadie" (de forma muy general, pues estas películas es mejor verlas sabiendo lo menos posible de ellas) cuenta la historia de un soldado serbio y uno bosnio que quedan atrapados en el terreno neutral entre los dos frentes, creando una pequeña crisis que terminará creando una repercusión inesperada. Lo cierto es que, además de plantear una situación que por momentos es casi cómica, "En tierra de nadie" está muy lejos de las películas bélicas habituales: casi no hay acción y desarrolla una serie de temas de lo más interesante como el odio irracional que rodea a los combatientes en guerras de estas características, la pasividad e incluso ineptitud de los 'observadores y mediadores externos', y la doble cara de los medios, pudiendo generar presión que obliga a los organismos a intervenir y, por otro lado, convirtiéndose en auténticas aves de rapiña que viven de la desgracia ajena.

Creo que estos son argumentos suficientes para animar a cualquiera a ver esta película. No conozco muchos filmes, y menos aún de este género, que en apenas hora y media puedan tratar temas tan complejos y punzantes con bastante profundidad y sin caer en ningún tipo de tragedia lacrimógena, enseñando las cosas tal y como son, crudas y a veces crueles. Un título realmente sorprendente y muy, muy recomendable para cualquiera. 

Mi puntuación:
Entre el notable alto y el sobresaliente.


miércoles, 30 de julio de 2014

Ciclo de cine bélico: Apocalypse Now


Ya sobrepasado el ecuador de este ciclo, llega ahora el turno para otro clasicazo del género bélico y directamente de todo el cine, una película de indudable fama, no solo por estar dirigida por el mítico Francis Ford Coppola, sino por su propio contenido. De nuevo, como "Platoon" y "La chaqueta metálica", ambientada en Vietnam (que se le va a hacer, en aquella época era el único conflicto bélico que interesaba a los cineastas), pero con unas claves, desarrollo e historia que se aleja mucho de lo más habitual en este género.

Podría clasificar a "Apocalypse Now" como un filme de guerra con un tono y ambientación que lo acercan a una especie de thriller de intriga psicótico. Porque en esta película el ambiente, como ya lo era en "Platoon" se convierte en un ingrediente esencial que le añade un toque de mucha personalidad, y gracias al cual el espectador se siente envuelto por una sensación muy inquietante en todo momento, perfecta para la historia que se cuenta. Esto lo consigue Coppola con una notable banda sonora, una serie de situaciones perfectamente ajustadas al caos de la guerra en la selva, un argumento que se va desvelando a cuentagotas en el que nunca sabemos más que el propio protagonista, y un ritmo excelente, homogéneo sin caer en la monotonía en ningún momento. 


Junto a estos aspectos de carácter más técnico, hay que destacar que la película es mucho más que el clásico filme bélico basado en dos enemigos que se disparan entre ellos hasta que uno gana. En parte porque las escenas de acción son bastante escasas, y porque incluye muchos momentos que propician la reflexión del espectador, y con los que se busca tratar más temas que la guerra. Por ejemplo, el encuentro con los franceses o las playmates, la despreocupada personalidad del coronel Kilgore (y su mítico "me encanta el olor del napalm por la mañana") o, por supuestísimo, las conversaciones finales entre el protagonista y el fascinante e inquietante coronel Kurtz.

Las interpretaciones son realmente buenas, en especial la de Martin Sheen y la de un estelar Marlon Brando en un papel breve pero cuya presencia es casi evidente durante la mayor parte del filme, convirtiéndose en una sombra constante. Con todo esto, entenderéis que la película me ha encantado, es sin duda el mejor título de este género que he visto (quizás no el que más me gusta), lleno de personalidad y con una historia magnífica. Tengo que aclarar que aunque he visto la versión larga, con una duración de más de tres horas, en ningún momento me ha parecido excesivo su metraje. Una inolvidable obra maestra para enmarcar.

Mi puntuación:
Prácticamente perfecta.


sábado, 19 de julio de 2014

Ciclo de cine bélico: La chaqueta metálica


Hay algunos directores muy concretos que, por tener un estilo cinematográfico tan extremadamente personal, tan difícil de interpretar de forma objetiva, resultan todo un desafío a la hora de hacer críticas sobre sus obras. Hablo de nombres como David Lynch (especialmente él), Quentin Tarantino, Terrence Malick o Stanley Kubrick. Hay más, pero estos cuatro en concreto se caracterizan por imprimir esa firma propia en todos y cada uno de sus filmes, y no solo en unas pocas de sus películas, y por tener una manera especialmente inconfundible de hacer cine.

El caso de Kubrick, reconocido casi de forma generalizada como uno de los grandes directores de la historia, es algo especial, pues al contrario que los otros personajes que he mencionado antes ha sido capaz de llevar su estilo a un gran número de géneros diferentes: ciencia ficción, drama, terror, bélico e incluso comedia. Personalmente, no puedo decir que su cine me disguste, pero tampoco me entusiasma. Tampoco he visto toda su obra, así que no puedo hablar en un sentido más general, pero mientras "El resplandor" me encantó y "La naranja mecánica" me gustó bastante, "2001" fue demasiado para mí, y un poco lo mismo me ha pasado con "La chaqueta metálica".


Ya hablamos en otra entrada de "Platoon" y su crítica implícita a la Guerra de Vietnam, pero creo que Kubrick en "La chaqueta metálica" va un paso más allá al realizar este ataque a la maquinaria bélica estadounidense desde su misma raíz, desde el entrenamiento que reciben sus militares (especialmente los marines, protagonistas de esta película). Son bastante conocidas las escenas del sargento Hartman gritando con toda su alma en la cara de sus soldados, sometiéndolos a un trato prácticamente vejatorio y haciéndoles soportar toda clase de castigos. Y no solo eso, sino que más adelante, ya en el propio conflicto también se habla de los problemas de la guerra en sí.

El problema de "La chaqueta metálica" es casi el mismo que afectaba a "2001", una cierta falta de solidez más allá de la temática en que se desarrolla la película. Se cuenta una historia, cierto, con sus personajes definidos y demás, pero le falta un objetivo más allá que su afán de criticar lo que hay tras la guerra. Quizá sea algo demasiado indefinido, simplemente una sensación que me dejó el filme, que no terminó de convencerme en ningún momento aunque no por ello deje de ser una notable película.


Mi puntuación:
Notable.


viernes, 4 de julio de 2014

Ciclo de cine bélico: Ciudad de vida y muerte


Llegamos al ecuador de este ciclo, y para no perder la costumbre volvemos a Asia oriental, una región de la que ya hemos visto una importante cantidad de títulos en este blog, casi todos coreanos y japoneses. Ahora en cambio le toca el turno al cine chino, la tercera potencia cinematográfica de Asia, y a la que prácticamente no hemos dedicado tiempo. Así pues, que mejor oportunidad para lanzarnos de cabeza a las profundidades de la producción fílmica de este país que viendo esta gran película, "Ciudad de vida y muerte", una joya de la que, para comenzar, puedo decir que es uno de los mejores títulos de cine bélico que he visto, incluso mejor que las más conocidas leyendas estadounidenses (y a falta de ver "Apocalypse Now" y "La chaqueta metálica").

Alguno podría pensar: ¿está exagerando? ¿Se habrá dejado llevar por un excesivo entusiasmo? Esto último no lo descarte, ya que es algo que me ocurre con mucha frecuencia cuando veo una película, pero tras haberla dejado reposar un par de días creo que mi opinión con respecto a "Ciudad de vida y muerte" no va a cambiar demasiado. Es un peliculón, así de claro. Un filme completo, durísimo hasta límites que pocas veces he visto en un filme, pero a la vez con una 'belleza' muy especial producto en parte de su maravillosa fotografía y en parte a su historia, en la que se nos muestra que el ser humano es capaz de lo mejor y lo peor. 


Ante todo, ¿de qué va "Ciudad de vida y muerte"? Básicamente, se nos relata uno de los episodios más oscuros del siglo XX, aunque haya sido empequeñecido por otros mucho más conocidos: la Masacre de Naking, ocurrida durante la invasión japonesa de china en los años 30, en la que perdieron la vida alrededor de 100.000 chinos en pocos meses. No son temas ajenos al cine, ya hemos visto muchos filmes sobre el holocausto, pero el realismo y sobre todo el retrato tan fidedigno de los hecho que se ve aquí no es del todo común. Y menos aún el hecho de que, aunque evidentemente sean los malos, los japoneses no estén tan demonizados como en muchas producciones estadounidenses, o como se suele hacer con los nazis. Para que os hagáis una idea, en su estreno en China las críticas que sufrió la película por esta razón (la masacre es un suceso que aún hoy provoca muchas tensiones entre chinos y japoneses) hicieron que estuviese a punto de ser retirada de las salas.

Todo e se debe a una narración que se desarrolla justo en la línea que separa el relato objetivo del más emocional. Sería mejor describirlo diciendo que tiene mucho de ambos lados. Importa tanto la historia como sus personajes, hace que te involucres, que te preocupes por unos y odies a otros, pero sin convertirse nunca en un filme que dependa casi exclusivamente de lo emocional, como le ocurría a "La lista de Schindler". De hecho, para colocar definitivamente mi cabeza en una guillotina, "Ciudad de vida y muerte" es en la mayoría de sus aspectos bastante mejor que la obra de Spielberg. Ahí lo dejo.


Para rematar, junto a su excelente historia y desarrollo, técnicamente es una película espectacular, gracias sobre todo a una fotografía maravillosa. El uso de la imagen en blanco y negro está plenamente justificado, pues concuerda a la perfección con su entorno de absoluta destrucción, y aparte está repleta de muy buenos fotogramas, poderosos y cargados de emotividad. Tanto es así que, sobre todo en su primera mitad, el diálogo es bastante escaso, con lo que la imagen tiene muchísima importancia. Hay casos de filmes que fracasan por su empeño de transmitir más a través de lo visual que mediante la historia, y esta lo consigue. O diría que lo hace si no fuese porque ambos aspectos están perfectamente balanceados.

¿Qué más queréis que os diga? Si con esto no he conseguido que os entren ganas de verla no sé qué más puedo hacer. Os prometo que la disfrutareis (y la sufrireis). Una pequeña gran joya.

Mi puntuación:
Sobresaliente, y cerca de la perfección.



miércoles, 18 de junio de 2014

Ciclo de cine bélico: Platoon


Es el turno para una de las películas míticas de este ciclo, y por extensión de todo el cine bélico. Con un buen puñado de premios y alguna escena muy conocida podríamos ponerla sin problema en el club de las leyendas del género, codo con codo junto a otras como "Salvar al soldado Ryan", "La chaqueta metálica" o "Apocalypse Now". Por si fuera poco, su director es Oliver Stone, que aparte de esta ha realizado varios filmes de la Guerra de Vietnam y otros títulos con cierta polémica.

Como podréis imaginar los que sabéis algo de Stone, y no me refiero solo a sus películas, "Platoon" se destaca por la ausencia del patriotismo que impregna, empapa y os diría más adjetivos pero no los recuerdo, el cine bélico estadounidense de entonces y ahora. Es un filme ante todo crudo, enormemente realista, algo lógico si se tiene en cuenta que el propio Oliver Stone combatió en la Guerra de Vietnam. No hay épica, ni heroísmo ni florecitas en el aire. Ni un discurso de los que tanto gustan al otro lado del charco. Nada de eso. Y qué queréis que os diga, personalmente lo agradezco. 



Aunque le cuesta arrancar (el comienzo quizá sea lo más flojo), a partir de la media hora, una vez que los monólogos en off de Charlie Sheen se hacen menos constantes, la película se disfruta mucho, entretiene y captura toda la atención. Nos hace odiar a algunos personajes, compadecernos de otros y, ante todo, se esfuerza, y creo que lo consigue, en mostrar los inútil que fue aquel conflicto (vale, todas las guerras lo son, pero hablo concretamente de Vietnam). 

Muy bueno también el apartado de los personajes. Sin ser ninguno sobresaliente, sin haber alguien que se destaque sobre los demás, a nivel interpretativo es mejor que muchas otras películas bélicas en las que parece que la única premisa que se les da a los actores es poner cara de bruto y pegar gritos cuando disparan. Hay estereotipos pero los justos. Por supuesto, imagino que la mayoría de los que habéis visto el filme coincidiréis conmigo en destacar a esos dos opuestos, esos dos contrarios en la balanza que son los personajes de Willen Dafoe y Tom Berenguer, que encarnan lo mejor y lo peor de un soldado.

No hay mucho más que decir. Como podréis suponer me ha gustado, no era lo que me esperaba (tampoco esperaba nada en especial) y entra de golpe en la lista de mis películas bélicas favoritas. 

Mi puntuación:
No es de sobresaliente pero le doy sin problemas un notable alto.

viernes, 6 de junio de 2014

Ciclo de cine bélico: Black Hawk Derribado


En el cine bélico, un género bastante dado a los clichés y fórmulas recurrentes, hay ciertos conflictos militares que son más habituales que otros. Evidentemente, varía depende del país del filme (en España tenemos las clásicas películas de Guerra Civil) pero si hablamos de cine estadounidense, hay dos guerras del último siglo, junto a la de Secesión, muy habituales: la II Guerra Mundial, que por su escala internacional también suele aparecer en producciones de otros países y la Guerra de Vietnam. 

De la guerra moderna, y hablo de los conflictos post-Vietnam, existe una oferta menor, pero dadas las importantes diferencias militares entre ambos (la duración de las operaciones, su desarrollo y localización) resulta interesante hacer una comparativa entre el tratamiento que se les da a ambas tipologías. Por eso, entre otros motivos, es por lo que en este ciclo se encuentran este filme y "En tierra hostil". Casi desde su comienzo te das cuenta de que "Black Hawk derribado" no tiene largas marchas de varios días e incluso semanas de duración, con los soldados sufriendo otras penurias más allá de las provocadas por el enemigo. Es, por lo contrario, un crudo, realista e interesante retraro de la guerra moderna.

Notablemente dirigida por un Ridley Scott que, con "Gladiator", acababa de regresar al primer plano cinematográfico tras casi dos décadas de decepciones, el filme nos cuenta la historia de una operación fallida que varias unidades de élite del ejército de Estados Unidos realizó en Mogadiscio, capital de Somalia, durante la intervención de la ONU en este país en el año 1992. De entrada, "Black Hawk derribado" destaca por su intensidad, la acción dura menos de un día de modo que, aunque evidentemente es imposible, da la impresión de que ves todo lo que ocurrió durante esa jornada. Soldado a soldado, el espectador observa cómo intentan sobrevivir a aquel infierno mientras se suceden una catástrofe tras otra.

Aunque contiene su correspondiente repertorio de frases heróicas, la película no se regodea en la épica y el patriotismo como sí hacen otros títulos del género. Casi todo se centra en la acción, hay poco espacio para sentimentalismos (a ver, lo hay, pero no más de lo necesario) y su realismo, con esas duras luchas calle a calle bajo el sol africano, es mayor que en otros filmes. Habrá a quien no le guste precisamente por esa razón, pero sinceramente a mí me termina cansando ver a los clásicos soldados en Normandía, Guadalcanal o las selvas vietnamitas luchando por la patria y sacrificando sus vidas como héroes. Al menos, así lo veo yo.

En conclusión, "Black Hawk derribado" me ha gustado más de lo que esperaba a priori. Sin un guión o una historia que destaque por su originalidad, sus aspectos técnicos y la intensidad de su narración la convierten en una notable película bélica.

Mi puntuación:
Notable alto.


viernes, 23 de mayo de 2014

Ciclo de cine bélico: Stalingrado


Hablando de cine bélico, las grandes referencias mundiales son los filmes estadounidenses, la mayoría basados en la Guerra de Vietnam, la II Guerra Mundial o algún conflicto bélico de las decenas en los que han tomado parte en el último siglo. Aunque los más importantes suelen ser considerados obras maestras del cine en general (algunos los he incluido en este mismo ciclo), muchos de ellos no son del todo objetivos, les gusta ensalzar demasiado su propio espíritu nacional, a menudo demonizando a los enemigos e ignorando que ellos mismos también realizaron acciones de dudosa moralidad (si es que se puede utilizar este término en una guerra) en multitud de conflictos bélicos. En parte por esta razón, cuando preparé la lista de películas que iba a comentar en este ciclo tenía claro desde un principio que aparte de los clásicos norteamericanos tenía que hablar también de algunos filmes de otras nacionalidades.

A lo largo de su historia reciente, los alemanes han demostrado ser un pueblo muy capaz de superar sus problemas del pasado y afrontar los momentos más oscuros de su historia (dos guerra mundiales, el nazismo y la separación en dos estados antagonistas), y esa cualidad se ha reflejado en su cine, un cine a menudo humano, realista y que no eluden la crudeza. Hablando más concretamente de la II Guerra Mundial y el periodo nazi, filmes como "El Hundimiento" o en cierto modo "Good bye, Lenin", son claros ejemplos de hasta qué punto los alemanes han aceptado y enfrentado esos hechos que se cuentan entre las manchas más grandes de la historia de la humanidad. Y esto es algo que, en mi opinión, el cine de EE.UU., y sobre todo la industria hollywoodiense tienen que aprender y que pocas veces ha hecho.



En "Stalingrado" al contrario de lo habitual en los títulos de género bélico, en ningún momento vemos a los enemigos de la nación a la que pertenecen los protagonistas como los villanos. En este caso serían los rusos, que apenas aparecen y a los que en ningún momento del filme se intenta mostrar como los 'malos'. De hecho, desde que comienza se hace mucho hincapié en las atrocidades que los militares alemanes infligieron a sus propios hombres, obligándoles a realizar acciones prácticamente suicidas con objetivos poco claros y a exponerlos a situaciones y condiciones inhumanas. Los protagonistas son los soldados, los hombres que se enfrentan directamente al enemigo y tienen que soportar el comportamiento y las órdenes de sus superiores. Así pues, el factor humano tiene muchísima importancia en esta película, tanto que las acciones propiamente bélicas son muy escasas, y desaparecen casi por completo en el último tercio para centrarse en las penurias de los alemanes atrapados en el crudo invierno ruso.

Lo cierto es que no es una cualidad del todo original, hay bastante películas que tratan las guerras desde este punto de vista, pero lo que convierte a "Stalingrado" en un referente del cine bélico es precisamente en que no intenta demonizar a los rusos. Vale, puede parecer fácil siendo que los alemanes fueron los 'auténticos' monstruos de la guerra, y en la mayoría de filmes que tratan sobre este conflicto, si no son ellos son los japoneses los villanos, pero ¿y si os digo que la película también es alemana? No es algo tan común. Por ejemplo, volviendo al ejemplo del cine estadounidense, siempre se nos ha transmitido un imagen de que en Vietnam ellos fueron los que más sufrieron la guerra, sin mostrar los bombardeos indiscriminados a la población local o el hecho de que ellos mismos invadieron un país ajeno. Como dije antes, deberían aprender.

Mi puntuación:

Notable. Las hay mucho mejores, pero es bastante buena.

jueves, 8 de mayo de 2014

Ciclo de cine bélico: La delgada línea roja


Comenzamos este ciclo de cine bélico con una obra del peculiar director Terrence Malick, amado y odiado por muchos. Con un estilo muy reconocible y personal, es uno de esos realizadores que no se pueden comparar con ningún otro, como David Lynch o Stanley Kubrick. Para los que no conozcan su obra, "La delgada línea roja" fue su tercera película, un dato muy curioso si se tiene en cuenta que comenzó su carrera como cineasta a principios de los años 70 y que esta se realizó en 1998, pero después de realizar "Días del cielo" estuvo dos décadas sin llevar a cabo ningún otro proyecto en el mundo del cine. Desde entonces ha firmado otros tres títulos, "El nuevo mundo", "El árbol de la vida" y "To the wonder", de los que solo he visto este último. y además tiene en proyecto otras dos películas en los próximos años. Teniendo en cuenta sus largísimos periodos de inactividad, esto llama mucho la atención.


Personalmente, el estilo de Malick no me disgusta, dejémoslo así. De hecho, tanto "La delgada línea roja" como "To the Wonder" me gustaron... durante algo más de la mitad de su duración. Los que hayáis visto alguna de sus películas sabréis que son filmes muy intensos, centrado en los sentimientos y pensamientos de sus personajes a menudo plasmados en voces en off. Tanto es así que a veces esto es más importante que la propia acción, lo que está ocurriendo en pantalla. Esto no estaría nada mal si fuesen película de hora y media de duración o poco más. El problema es que "La delgada línea roja" tiene cerca de tres horas de metraje, y qué queréis que os diga, llega un punto en que tanto sensitivismo (palabra que, como de costumbre, puede que me acabe de inventar) se vuelve cargante y difícil de soportar, más aún si además la trama avanza con tanta lentitud. Llega un punto de la película en que medio desconectas y, aunque estés viendo la pantalla, no le prestas toda tu atención.



Sin embargo, más allá de esto la película es de notable. Toda la historia puramente bélica, la de la batalla en las colinas de Guadalcanal es muy buena e interesante, y el hecho de que se centre tanto en los soldados ayuda a que el espectador se meta en su piel, a que sienta su miedo  en pleno combate. Esas escenas en concreto, que ocupan un porcentaje importante del filme, son en mi opinión lo mejor de la película. Tenía mucha curiosidad por ver cómo funcionaría el estilo de Malick aplicado a una batalla como esta, y tengo que reconocer que funciona mejor que otro títulos destacados de este género. Y no es todo, porque "La delgada linea roja" tiene también el plus de un reparto lleno de grandes nombres y que hacen interpretaciones encomiables: Sean Penn, Jim Caveziel, Nick Nolte, Elias Koteas, Woody Harrelson, Ben Chaplin, Adrien Brody,... Y podría seguir.


Mi puntuación:


Como ya he dicho, que no haya terminado de gustarme no le quita que sea un gran película merecedora de un notable.

sábado, 19 de abril de 2014

Ciclo de cine japonés: conclusiones

Como anuncié antes, llegó el momento de mirar atrás y sacar conclusiones de esta experiencia que ha sido el ciclo de cine japonés. Aunque antes tenía ganas de ver películas producidas en este país debido a lo mucho que me interesa la cultura nipona, hasta que comencé con este ciclo los filmes que había visto eran muy escasos, y la mayoría películas del maestro de la animación Hayao Miyazaki. Entres estas diez películas me he encontrado con magníficas obras, con películas impactantes y de una belleza extrema. Me emocioné con "Dolls", reí con "El verano de Kikujiro", me divertí con "Battle Royale" y me maravillé con "Confessions". También conocí a un gran director como Takeshi Kitano y conocí mucho mejor a una leyenda como Akira Kurosawa. Y aunque no me haya arrepentido ni haya ninguna que pueda considerar como 'mala', sí que hay algunas que me han gustado o me han parecido bastante mejores que otras.


De las diez películas que he visto a lo largo de este ciclo, hay dos que me han gustado especialmente, y por las varias veces que las he mencionado muchos podréis adivinar cuáles son: "Confessions" y "Dolls". Ambos son filmes con un estilo claramente visual, aunque en sentidos muy distintos. La primera es pura magia, una película tan original en casi todos los sentidos que es difícil verla sin extasiarte con el conjunto que su director, Tetsuya Nakashima, construyó a partir de una historia, narración y banda sonora fantástica. Es obvio que por varios motivos no gustará a todo el mundo, pero para mí ha sido una experiencia maravillosa, lo mismo que "Dolls", ése poema visual, lleno de belleza que Takeshia Kitano creó a partir de cosas en principio muy simples. Pero gracias a su empleo del color y el simbolismo, al ambiente que transmite casi desde su comienzo y a muchas otras cosas, lo convierte en un filme que puede llegar a emocionar con muy poco.


En segunda línea encontraríamos a otras muy buenas películas que también me han encantado: "Battle Royale", "Kagemusha" y "Zatoichi", todas ellas muy diferentes pero que merecen la pena, mientras que en el último escalón estarían los títulos que, si tuviera que compararlos con los demás, diría que son algo peores o me han gustado menos. "El verano de Kikujiro", "13 asesino", "Ran", "Hana-Bi" y "La espada oculta". El hecho de que estén aquí no significan ni mucho menos que no merezcan una oportunidad, porque seguro que a más de uno le gustarán.


Y ahora llega el momento de anunciar cuál será el tema que trataré en el próximo ciclo de cine de este blog: el cine bélico.



Para este ciclo he hecho una selección en mi opinión bastante variada que incluye desde varios de los mayores clásicos del género a algunos de los más importantes realizados en los últimos veinte años y algunos títulos de nacionalidades menos "habituales". Esta es la lista:


-Apocalypse Now (1979).


-Platoon (1986).


-La chaqueta metálica (1987).


-Stalingrado (1993).


-La delgada línea roja (1998).


-Black Hawk derribado (2001).


-En tierra de nadie (2001).


-Lazos de guerra (2004).


-En tierra hostil (2008).


-Ciudad de vida y muerte (2009).

viernes, 18 de abril de 2014

Ciclo de cine japonés: Ran


Cinco meses y diez películas más tarde, ponemos punto y final a este ciclo de cine japonés, y que mejor manera de hacerlo que con una película del director y el género más emblemático del País del Sol Naciente. La carrera de Akira Kurosawa a estado íntimamente ligada al cine de samuráis, solo es necesario ver cuáles son sus títulos más famosos: "Los siete samuráis", "Yojimbo", "Rashomon" o la ya comentada "Kagemusha". En esta ocasión nos toca hablar de "Ran", la última de sus grandes obras (aunque antes de su muerte dirigiría otras tres películas), un filme que tiene la peculiaridad de mezclar una historia nipona con la literatura de Shakespeare, ya que buena parte de su argumento está basado en "El rey Lear". Claro que todo ello aderezado con el característico estilo de Kurosawa, grandilocuente, visual y con una narración prácticamente perfecta, gracias a la que es imposible no entender lo que está ocurriendo por muy complejo que sea, aunque este no es el caso.


"Ran" relata la historia de un señor feudal que, debido a su avanzada edad, decide entregar sus dominios a sus descendientes. Sus tres hijos reciben cada uno de los castillos que ha conquistado a lo largo de su vida, pero debido a la insolencia (y honestidad) del menor, le destierra. Poco después, y en gran medida por culpa de las intrigas y la influencia de la esposa del primogénito, el padre, que aún conserva el título y el rango del feudo, sufre las crecientes ansias de poder de sus dos hijos, hasta tal punto que llega a perder la razón. Por supuesto la historia continúa pero no voy a contar nada más a partir de este punto.


Al igual que "Kagemusha", con la que tiene muchas cosas en común, "Ran" es una película muy larga, cercana a las tres horas, de ritmo lento y pausado fruto de la narración precisa y las largas secuencias de Kurosawa, pero no por ello más aburrida. Prácticamente no tiene ningún desgaste, y no puedo decir que le sobre metraje. Todos los planos, todas las líneas de diálogo, cada minuto de película tiene algo que decir. Incluso escenas en las que lo único que se ve es al protagonista corriendo entre las ruinas de un castillo son importantes. Evidentemente, habrá quién no aguante a Kurosawa y su estilo tan puntilloso, pero eso es cuestión de opiniones. De hecho, tal y como yo lo veo, uno de los principales problemas de muchas películas actuales que pese a tener unas buenas bases no llegan a convencer, es su inestabilidad, con muchos excesos y defectos que terminan lastrando el conjunto.



En cambio, algo que no termina de gustarme de "Ran", de las películas de Kurosawa en realidad, es su empleo de los planos, y con esto seguimos en el plano de los personal. Los que hayáis visto alguna película de este director sin duda habréis percibido que con mucha frecuencia (por no decir siempre) prefiere planos generales a cortos. Es muy habitual, y esto no solo se aplica al cine de Kurosawa, ya que lo he visto en varias películas de Takeshi Kitano, ver secuencias en las que un personaje camina en la distancia, y que a veces se prolongan durante cerca de un minuto. De hecho, no recuerdo haber visto ningún primer plano ni en "Kagemusha" ni en "Ran" (y digo recuerdo porque como he dicho antes la película dura cerca de tres horas y no puedo acordarme de todos y cada uno de sus fotogramas). Esto, como característica del estilo de un director no puede ser cuestionado, y menos teniendo en cuenta que para Kurosawa las interpretaciones eran más efectivas de esta manera, y en ciertas películas, como esta o la muy mencionada a lo largo de este ciclo "Dolls", vienen muy bien.


Y ahora sí, con esto doy por finalizado este ciclo de cine japonés. Ha sido para mí una magnífica experiencia que me ha permitido conocer muchas grandes obras y directores y una 'escuela' de cine que hasta ahora apenas conocía. Algunas películas como "Confessions", "Dolls", "Kagemusha", "Battle Royale" o "Zatoichi" han sido enormes descubrimientos que ya se cuentan entre mis (muchos) filmes favoritos. En cuanto a vosotros, mis lectores, espero que lo hayáis disfrutado y sobre todo que os anime a ver estos títulos. Esta tarde publicaré un nuevo artículo para concluir con este ciclo y dar a conocer el tema y las películas del siguiente.



Mi puntuación:


Como he dicho, me gustó más "Kagemusha", pero eso no significa que esta no merezca una muy buena puntuación, casi sobresaliente.

jueves, 3 de abril de 2014

Ciclo de cine japonés: Zatoichi


Muy cerca de terminar este ciclo de cine japonés (la última, "Ran", seguramente la vea en un par de semanas) seguimos con otra película de Takeshi Kitano, un director como ya hemos visto muy eficaz y polivalente, capaz de crear grandes obras sean del género que sean. Ya hemos visto la intimista "Dolls", el drama de yakuzas "Hana-Bi" y una comedia, "El verano de Kikujiro". Pero siendo cine nipón, no podía faltar uno de los temas más habituales del País del Sol Naciente: los samuráis. Aunque después de haberla visto tengo que decir que "Zatoichi" tiene poco o nada que ver con otros títulos similares de los que he hablado en este ciclo, como "El ocaso del samurái", "13 asesino" o "Kagemusha". Mitad comedia y mitad película de acción, desde que comienza hasta que acaba no deja de sorprender.


Antes de nada, os pondré en contexto. La historia de Zatoichi no ha sido creada originalmente por Kitano, sino que es una versión basada en una serie de películas (nada más y nada menos que ¡26!) que se hicieron entre 1962 y 1989, todas ellas protagonizadas por el actor Shintaro Katsu. A su vez, esta serie partió de una novela de Kan Shimozawa, quién también ha colaborado en el guión de esta película. Como no he visto ninguna de los demás filmes, no puedo decir si son similares a esta, pero es probable que muchos de los elementos más originales de la versión de Kitano hayan sido introducidos por él mismo. El protagonista de la saga y de esta película es un vagabundo ciego, Zatoichi, masajista y experto en jugar a los dados, pero sobre todo un auténtico maestro de la espada, con la que combate valiéndose únicamente del oído y el olfato. En la historia se mezcla diversos personajes como dos geishas en busca de venganza, un guardaespaldas experto en el manejo de la katana (¿mejor que Zatoichi), varias bandas que tiranizan los habitantes de un pueblo o un adicto al juego con poca suerte y menos cerebro.



"Zatoichi" difiere bastante de las demás películas de samuráis de este ciclo (aunque "Kagemusha" tenía un tono más ligero e incluso varios puntos cómicos). Tiene muy poco drama más allá de algunas escenas como la historia de las geishas. Tampoco es 100% comedia ni filme de acción, pero si tuviera que encuadrarlo dentro de un género sería uno de estos dos, no otro. Por un lado, son abundantes las situaciones cómicas, quizá no hasta el punto de reírte a carcajadas pero sí lo suficiente como para arrancar un amplia sonrisa al espectador. El humor que se emplea a veces es muy negro y otras casi absurdo, pero funciona igual de bien. En cuanto a las escenas de acción, cortas pero contundentes, resultan más que satisfactorias. Chorros de sangre, suelos cubiertos de cadáveres y combates espectaculares de espada a menudo con una abrumadora inferioridad numérica.


Pero lo que hace de este un título tan especial es el enfoque que adopta Kitano. Cuando pasado pocos minutos de película ves una escena en que tres campesinos pican la tierra con sus azadas siguiendo un ritmo sospechosamente musical, empiezas a pensar que el filme no va a ser nada normal. Y no lo es. De hecho, ese momento al que hago mención no es el único, pues cerca del final veremos a un numeroso grupo de carpinteros construyendo una casa y creando auténtica música con sus herramientas. Y si con esas dos escenas no era suficiente, los últimos minutos de la película están ocupadas por una coreografía, un baile con varias filas de "geishas" (o eso parecen) y tres "campesinos" marcándose un delirante zapateado, con lo que definitivamente no puedes hacer otra cosa que pensar dos cosas: 1- Kitano me está tomando el pelo; 2- Kitano es un genio. Yo, como podréis imaginar, me quedé con la segunda opción, y espero sinceramente que todos los que la veáis penséis lo mismo. No se ve una película así todos los días.



Mi puntuación:


Se pasa un magnífico rato viéndola. Entre el notable y el sobresaliente.


miércoles, 26 de marzo de 2014

Ciclo de cine japonés: El verano de Kikujiro


Si ya con solo dos títulos me había convencido de la genialidad de Takeshi Kitano como director, ahora ha llegado el momento para confirmarlo. ¿Y cómo? De la mejor manera posible, demostrando su buen hacer en distintos géneros y que es un artista polifacético. En "Hana-Bi", la que menos me gustó de estas tres obras sin dejar considerarla por ello, ni mucho menos, una muy buena película, nos mostraba una historia al mismo tiempo dura y emotiva, con acción y esas largas secuencias fijas o semifijas que parecen gustarle tanto. Con "Dolls" (no me voy a cansar de repetirlo) creaba una auténtica obra de arte, preciosa, magnética y puramente sensorial que te dejaba los ojos húmedos con unas escenas casi carentes de diálogo, simplemente por la enorme belleza de la historia que se nos contaba. "El verano de Kikujiro" en cambio es una comedia muy bien conseguida. Parece mentira que después de dos filmes en cierto modo crudos y sin un solo momento para la risa, veamos que Kitano también es capaz de hacer maravillas en este género.


Es evidente que una comedia japonesa será bastante diferente al concepto que tenemos de ese género en occidente. A pesar de todo, "El verano de Kikujiro" hace reír, y mucho. El humor que se emplea aquí es por momentos casi absurdo, y se basa sobre todo en sus personajes. Es también un humor cotidiano, no utiliza situaciones fuera de lo normal (aunque la historia tampoco es algo que ocurra todos los días), sencillo incluso pero igualmente efectivo. Y, por si alguno lo está pensando dada la fama que tiene Kitano como director consagrado en el subgénero de los yakuza, no tiene prácticamente nada de humor negro. Sí hay sangre, pero poquísima, y la violencia es mínima.



La historia de "El verano de Kikujiro" es, a grandes rasgos, la de un niño que un verano huye de la casa en que vive con su abuela para encontrar a su madre, a quien nunca llegó a conocer. Por azares del destino es acompañado por un amigo de su abuela, un hombre brusco, malhablado y que en un principio parece tener más interés en gastar el dinero del niño en apuestas que en acompañarlo en su odisea. Pese a todo, finalmente  emprenden el viaje, en el que saltan de una situación casi absurda a otra, y en la que conocen a toda clase  de personas.


El peso de la película se centra sobre el dúo protagonista, el niño, poco hablador y tímido, y el personaje interpretado por Takeshi Kitano (también escribe el guión), similar a los que hacía en "Hana-Bi" y "Battle Royale", pero mucho más irreflexivo e infantil. Es curioso cómo en numerosas escenas, pese a que el niño da la impresión de ser más inteligente que Kikujiro, que es el nombre del personaje de Kitano, siempre terminan utilizando las ideas de este último, la mayoría de las veces con resultados poco mejor que desastrosos. Quizá sea por eso (y por otras razones que se insinúan a lo largo del filme) por lo que el bueno de Kikujiro parece terminar cogiéndole cariño a su joven compañero, intentando animarle y ayudarle en numerosas ocasiones y cambiando radicalmente su inicial actitud desdeñosa hacia él.


Por otro lado, "El verano de Kikujiro" no es 100% comedia. Como toda buena película de este género, tiene un argumento sólido detrás y toques dramáticos muy bien repartidos. Además, su aspecto de 'road movie' ayuda mucho a que en ningún momento se haga pesada. Y mención especial a la magnífica banda sonora de Joe Hisaishi, basado en un único pero memorable tema.


Mi puntuación:


Notable, rozando el sobresaliente.




miércoles, 12 de marzo de 2014

Ciclo de cine japonés: Battle Royale


Es una de las películas japonesas no de animación más famosas en el mundo occidental, y no es de extrañar. Hay quienes dicen que fue la inspiración para "Los juegos del hambre", a la que en mi opinión le da mil y una vueltas y cuyas similitudes son mucho menores que las divergencias (la ausencia del espectáculo mediático, el hecho de que los participantes son todos conocidos, el ínfimo nivel logístico...). Me gustaría haberlo evitado, pero ciertamente es difícil no entrar en comparaciones entre ambas obras, así que zanjaré el asunto con una frase: elije entre cinco y minutos aleatorios de "Battle Royale" y con toda seguridad en ellos encontrarás más violencia explícita que en las dos películas de "Los juegos del hambre" que se han hecho, y las que quedan por hacer, juntas.


Dicho esto, la preguntan quizá más obvia para cualquiera que vea la película es: ¿qué tiene "Battle Royale" para haberse convertido en un tan destacado título de culto? No puede deberse solo a su nivel de brutalidad, ya que no son pocos los filmes que se basan en manchar la pantalla de sangre. En cierto modo, es algo similar a lo que ocurría en "Confessions", aunque de forma muy diferente: la frialdad, la crudeza y casi la naturalidad con que se van mostrando todas y cada una de las muertes que van ocurriendo en la película. Desde las escenas inciales, con la explicación del profesor a sus incrédulos alumnos hasta el desfile de cadáveres muertos de casi todas las maneras inimaginables. Como tantas otras veces, es el planteamiento y el desarrollo lo que termina haciendo de un título que, en otras circunstancias, pasaría a ser una del montón, en un filme de referencia.



También hay que tener en cuenta que en el año 2000, cuando se estrenó esta película, el hecho de ver a decenas de adolescentes matándose unos a otros fue mucho más impactante que ahora, después de la susodicha "Los juegos del hambre" y de varias entregas de "Saw" y otras sagas similares. No estoy diciendo que fuese revolucionaria ni que mostrase algo que nunca hasta entonces se hubiese visto, pero no es muy común ver estas fórmulas en un título que no sea de terror propiamente dicho. También hay que tener en cuenta que se estrenó en un periodo en que el cine japonés exportaba un buen número de películas que cambió la visión que se tenía hasta entonces de la industria cinematográfica nipona: "The Ring", "La Maldición", "Dark Water", "Audition",... Muchas de las cuales fueron objeto de numerosos 'remakes' en Hollywood pocos años más tarde.


Centrándonos en "Battle Royale", hay pocas nuevas que se puedan decir de ella. Es un filme que para muchos será insoportable ver, y para otros casi fascinante. No se puede decir que sea una gran películas, pues su historia, más allá de la relativa originalidad argumental, tiene pocas virtudes que hagan de ella un título sobresaliente. Adolece de imprecisiones, hay demasiados personajes de los que solo se dice lo básico sin revolver aunque sea un mínimo en su pasado y en sus circunstancias y el final te deja algo frío, sobre todo si lo comparamos con el resto de la película. Pero, y eso es lo que importa, llenará con mucho a todos los que disfruten este tipo de cine. Aunque ronde la frontera de la violencia sin sentido, éso es precisamente en lo que se basa y lo que quiere mostrar, gente matándose entre ellos. Hipnótica y salvaje, "Battle Royale" no es más que un viaje a los más profundos y primitivos instintos del ser humano, un filme que merece la pena ver, pero que no todos querrán ver. Y además con un Takeshi Kitano (sí, el director de "Dolls") en un personaje de lo más peculiar. No es lo mejor del cine japonés, pero sí una de las más destacables joyas del país del sol naciente. Y, para terminar, una última referencia que para muchos será más reveladora que todo lo que he dicho antes: es la película favorita de Quentin Tarantino estrenada en las dos últimas décadas.


Mi puntuación:


Entre 7 y 8.






lunes, 24 de febrero de 2014

Ciclo de cine japonés: Kagemusha


Si existe un director que pueda ser considerado como el mayor genio del cine japonés, ese es sin duda Akira Kurosawa, uno de los grandes de la historia. Con una extensa filmografía llena de títulos emblemáticos ("Los siete samuráis", "Rashomon", "Yojimbo"), y un buen número de reconocimientos a nivel internacional, Kurosawa, fallecido hace ya 16 años, era una cita obligada en este ciclo. Además de la película que nos ocupa, únicamente he visto dos de sus obras, "Ikiru" y "Dersu Uzala", ambas de muy buen nivel, y más adelante se le añadirá uno de sus últimos filmes, "Ran", que también forma parte de este ciclo de cine japonés.


Si "Dolls" y "Confessions" eran películas, en mi opinión, sobresalientes, "Kagemusha" está al mismo nivel, e incluso es mejor en varios aspectos. Hay que aclarar que el estilo es muy diferente, no se basa en el lenguaje visual ni en imágenes impactantes, sino en la narración pura, en la historia que se cuenta y la forma en que se desarrolla. "Kagemusha", como alguno quizá sepa, es uno de los principales exponentes del cine de samuráis, uno de los géneros más habituales en las películas del país nipón. "El ocaso del samurái" y "13 asesinos" son dos ejemplos de los que ya he hablado antes en este ciclo, aunque el argumento tiene un enfoque distinto. Es una película bélica, histórica y dramática a la vez, con algunos momentos cómicos.



No se si los hechos que se relatan en "Kagemusha" son reales o no, pero sí os puedo decir que algo de verdad tiene que haber en ellos, pues en la película aparecen, y varias veces, dos personajes que sonarán mucho a cualquiera que esté familiarizado con la historia japonesa: Oda Nobunaga y Tokugawa Ieyasu, dos de los artífices de la unificación de la isla en unos tiempos en que el país del Sol naciente estaba dividido en muchos clanes que luchaban entre ellos por el poder. El semi-protagonista, Takeda Shingen, también existió. Sin embargo, lo militar y lo político no es la base del argumento. La historia que se cuenta en "Kagemusha" es la del doble de Takeda Shingen, al que reemplazó durante más de un año después de su muerte cumpliendo los deseos del propio señor de la guerra, y con el conocimiento únicamente de varios de sus consejeros y generales. A lo largo del filme se ve cómo el doble hace creer a los espías de Nobunaga e Ieyasu, a los criados de Takeda e incluso a sus familiares, que él es el auténtico señor, hasta el punto de que Nobukado, hermano del fallecido, llega a pensar que el doble ha sido ocupado por el alma de aquel al que reemplaza.


Baste decir, como referencia de la extraordinaria calidad de la película, que aunque dura casi tres horas, "Kagemusha" no se hace larga en ningún momento. Y cuando digo ninguno es ninguno. No le quitaría ni un solo minuto de metraje, ya que todo lo que se cuenta aporta algo a la historia. Esto es algo de lo que muy pocos filmes se pueden vanagloriar. Gran parte de la 'culpa' de este éxito es la narración. Como dije al principio, soy prácticamente un profano en cuanto a la filmografía de Kurosawa, pero si he visto un elemento en común entre este título, "Ikiru" y "Dersu Uzala" es la extrema meticulosidad con que se relata la historia. Da la impresión de que todas las escenas, todos los planos, están estudiados a la perfección, de forma que no sobre nada. Ocurre con los diálogos, las pocas escenas de batalla e incluso con los momentos en que los personajes simplemente caminan o cabalgan sin decir nada. Además, el ritmo de narración es uniforme, no hay fragmentos que se desarrollen más rápidos o más lentos que otros. Y por último, aunque la película pueda considerarse en líneas generales como un drama, el hecho de que Kurosawa haya introducido algunos fragmentos ligeramente cómicos, y que el tono de la película tampoco sea demasiado trágico, ayuda a que no se produzca un efecto de desgaste sobre el espectador.



Poco más se puede decir, y nada que le haga justicia a la calidad de esta película. Como digo la mayoría de las veces en que realmente merezca la pena, "Kagemusha" hay que verla, es toda una demostración de lo que he comentado anteriormente: cómo hay que narrar un filme. Otra joya nipona que sorprenderá a aquellos que esperen un simple título de samuráis cortando cabezas (para eso os recomiendo "13 asesinos"), y que demuestra que se puede hacer una película de tres horas sin nada que aburra.


Mi puntuación:


Kurosawa roza la perfección con la punta de los dedos. Excelente.