sábado, 4 de octubre de 2014

Los directores más inconfundibles del cine actual

Los directores de cine más famosos o reconocidos no siempre lo son por lo mismo. Hay algunos, como Steven Spielberg, Martin Scorsese o David Fincher que están donde están principalmente por las películas que han realizado, y por tener una forma de dirigir difícil de alcanzar. Otros, como Chris Nolan, con menos experiencia, se encuentran entre los más reputados dentro de su profesión por tener la capacidad de crear historias impresionantes, unido también a un excelente manejo de todo tipo de recursos fílmicos. Pero también existen aquellos que, más allá de los títulos que figuran en su filmografía, se han hecho conocidos por tener un muy peculiar estilo cinematográfico, a menudo inconfundible.

Lars Von Trier
No es que me parezca inaguantable, pero viendo alguna de sus películas me han entrado ganas de pegarme un tiro, hablando metafóricamente, por supuesto (muy horrorosa tendría que ser una película para llegar a ese extremo). Hay quien idolatra a este polémico director danés, y desde luego nunca deja indiferente a nadie, pero personalmente no trago con su estilo y sus filmes son un muermo casi absoluto. Lo 'peor' es que algunas tienen una duración bastante respetable (o que a mi se me hacen muy largas, que también puede ser), de dos horas largas y a veces llegando a las tres. Eso sí, es innegable que no hay nadie que se le pueda comparar.

Terrence Malick

Otro elemento de cuidado, aunque no tan radical que Von Trier. Sus películas siempre destacan por un intimismo extremo, por historias no muy elaboradas que priman los pensamientos y sentimientos de sus personajes y una narrativa errática que hace que a veces tardes en situarte cuando cambia de escena o se produce algún giro en el argumento. Sin llegar a los extremos del danés ya mencionado, tampoco es un director que me haga especial gracia, por un problema muy simple: su duración. Todos los filmes de Malick que he visto estarían bastante bien si fuesen de hora y media como mucho, pero pasando de esa línea siempre se terminan haciendo pesados.

David Lynch
Aunque ya lleva unos cuantos años alejado de los estudios de cine, sigue siendo uno de los mayores directores de culto de las últimas décadas, y sin lugar a dudas el número 1 del cine surrealista. A pesar de algunos altibajos de su carrera y de que algunas de sus películas no están a la altura de otras, sobre todo aquellas en las que estaba limitado artísticamente (hace poco hablé de esa especie de engendro cinematográfico llamado "Dune"), si estás dispuesto a ver filmes con poco sentido que, literalmente, te destrocen el cerebro en mil pedazos, este es vuestro director.

David Cronenberg
Ya he hablado largo y tendido en este blog de este canadiense, que es uno de mis directores favoritos. Su producción fílmica ha evolucionado considerablemente desde aquellos años 70, 80 y 90 en que todas sus películas desarrollaban su concepto de la 'nueva carne' y llegó a ser considerado uno de los más destacados realizadores del cine de terror (de hecho, es uno de los tres C del género, junto a Wes Craven y John Carpenter). En esta década su estilo se ha vuelto algo menos original, pero sin nunca perder su genialidad como director.

Kim Ki-duk
No podía faltar un representante del cine oriental en esta lista. Aunque Park Chan-wook también se merecería un puesto aquí, considero que su obra no alcanza los mismo niveles de originalidad y no es tan inconfundible (que al fin y al cabo es de lo que hablamos) como la de Kim Ki-duk. Realizador, entre otras, de "Hierro 3", "Seom" o "Time", sus filmes se caracterizan por lo poco convencional de sus historias, su ritmo extremadamente pausado, el escaso diálogo y sus 'cualidades experimentales'. Todavía me quedan varias de su filmografía por ver, pero las que conozco me han gustado.

Darren Aronofsky
El más joven y novel de esta lista. A diferencia de los demás, no tiene un estilo tan claramente marcado como los demás, pero con la excepción de "El luchador", sus películas se reconocen fácilmente. Desgraciadamente nunca ha alcanzado el nivel de magnificiencia que desplegó en "Réquiem por un sueño", por mucho que posteriormente haya sido más reconocido por el público y la crítica. Una lástima.

También hay unos cuantos directores más que he considerado y que podrían haber entrado fácilmente en esta lista, pero que por un motivo u otro no lo han hecho: Quentin Tarantino, Park Chan-wook, Stanley Kubrick, Terry Gilliam o Tim Burton.




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