lunes, 15 de septiembre de 2014

Receta para un buen thriller

Es una decisión muy, muy difícil, pero si ahora mismo alguien me preguntase '¿Cuál es tu género favorito?' probablemente nombraría el thriller, que no es sino la palabra inglesa para referirse al cine de suspense y/o misterio, como os guste más. La razón principal de mi elección (si es que hace falta alguna además del simple hecho de que es el que más me gusta, y ya está) es que se trata de un género muy camaleónico, quizá el que más. Con la posible excepción de la comedia, puede y suele combinarse con cualquier otro, sea acción, drama, ciencia ficción y sobre todo terror. Esto último lo digo porque si le das un par de vueltas veréis que muchos thrillers tienen algo de terror y la práctica totalidad de las películas de terror tienen algo de thriller. A menudo están tan unidos que es imposible decir qué género predomina sobre el otro.

 ¿Necesitáis más razones? Aquí las tenéis: Alfred Hitchcock, David Fincher, "Seven", "El silencio de los corderos", "Shutter Island", "El truco final", "El cabo del miedo", "Encontré al diablo", "Celda 211",... y podría seguir hasta llenar la página de nombres y títulos que pertenecen o están íntimamente relacionados con el género. Pero la pregunta más importante y la que al fin y al cabo es el motivo de esta entrada es: ¿qué ingredientes tienen estas películas que le hacen estar en las listas de los mejores thrillers? A eso voy.

-Un argumento bien maduro: lo más evidente, y algo que se podría aplicar a cualquier otra película. Sin embargo, hay filmes, sobre todo algunos dramas y títulos de ciencia ficción, que sin tener una historia alucinante pueden ser bastante buenos sin ningún problema. Pero en el thriller ya es otro cantar. Intentad imaginar qué sería de "Psicosis" si a la mitad de la película te das cuenta sin ninguna dificultad de la 'solución' de la trama. "Psicosis" no sería lo que es, Norman Bates probablemente sería un desastre como personaje y a saber lo que habría sido de Hitchcock desde entonces.

-Una porción de ambiente opresivo: no es necesario que todos los thrillers lo tengan dependiendo de la impresión que se quiere dar, pero cuando lo tiene se nota muchísimo. "Seven", "Shutter Island" y "El cabo del miedo", junto a la ya mencionada "Psicosis", son las películas que mejor uso hacen de este ingrediente, y de hecho se convierten en una parte inseparable de ellos. En el caso de la primera, sería imposible que se la considere la obra maestra que es si no fuera por la constante tensión asfixiante que el espectador siente desde el primer minuto, y que en gran parte se debe al escenario, una ciudad oscura y depresiva. Otras películas como "Los otros" se basan completamente en su capacidad para crear inquietud, y si le quitas este elemento se convertirían en una del montón.
 -Un puñado de grandes personajes: si ahora mismo tuvieras que hacer una lista de los personajes más emblemáticos (especialmente villanos) del cine, como mínimo unos cuantos de ellos los habréis visto en thrillers. A saber: mi querido Hannibal Lecter, el ya mencionado Norman Bates, Jigsaw (al menos las tres primeras tienen más de suspense que de terror), Max Cady, Anton Chigurh. Y estos solo los antagonistas. Todos sabemos que cualquier historia, sea de una película una novela o cualquier cosa, funciona mejor si tiene personajes interesantes, con los que el espectador pueda identificarse o admirar.

-Algo de acción nunca viene mal: aquí ya entramos en el terreno de los ingredientes dependen de la 'modalidad' de thriller. Hay algunos enfocados más al terror, otros de tipo policíaco, y algunos que también da mucha importancia a las escenas de acción. Un ejemplo de esta última sería "Infiltrados", película que tiene un generoso surtido de persecuciones, peleas y palizas de todos los tipos y grados de brutalidad. Incluso en otros títulos en los que no es lo principal no vienen mal algunos momentos de acción para añadirle algo de tensión. Dejemoslo en que no es necesario pero es un complemento a tener en cuenta.

 -Una pizca de gore: ningún amante del gore le hace ascos a alguna que otra escena bien sangrienta sea la película que sea, pero seamos sinceros, no siempre tiene el mismo efecto. Y aunque el terror sea su habitat natural, el thriller congenia muy bien con el gore, y la prueba 'viviente' de ello es "Saw", saga (hablo de las tres primeras) que consigue una mezcla perfecta entre suspense y sangre a borbotones, mutilaciones y momentos desagradables. Eso sí, aunque sea el rey indiscutible, "Seven", la coreana "Encontré al diablo" y la trilogía de Hannibal Lecter no están demasiado lejos.

-¿Un toque de ciencia ficción? ¿Por qué no?: ya dije al principio que el thriller se combina muy habitualmente con varios otros géneros. Hemos dicho que convive a las mil maravillas con el terror y no tiene problemas con el cine de acción, pero tampoco le hace ascos a la ciencia ficción, y de esta asociación entre géneros han nacido grandes obras maestras como mi adorada "Origen", y alguna que otra joya: "Minority Report", "Distrito 9" o "Cube".

Y hasta aquí esta receta para un thriller de calidad. Por supuesto, puede tener más ingredientes, y si delante y detrás de las cámaras se cuenta con un gran director y unos buenos actores el éxito está prácticamente asegurado, pero en líneas generales considero que cualquier film de intriga que contenga la mayoría de estos elementos será plenamente satisfactorio para todo aquel al que le guste el género.

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