lunes, 25 de agosto de 2014

Película de la semana: El hombre elefante


Si ahora mismo tuviese que hacer una lista de los directores más peculiares de las últimas décadas (y puede que lo haga en un futuro no muy lejano), hay una serie de nombres que bajo ningún concepto debería olvidar: David Cronenberg, Lars Von Trier, Terrence Malick, Terry Gilliam, probablemente también entrarían Stanley Kubrick o Darren Aronofsky... y David Lynch. Las dos películas suyas que he visto hasta este día, "Mulholland Drive" y "Carretera perdida" probablemente estén entre las cinco más extrañas que he visto en mi vida, y yo personalmente las calificaría como psicodélicas. Puntualizo que esto no significa que no me gustan ("Mulholland Drive" me pareció un filme realmente fascinante).

Sin embargo, dada la naturaleza de la historia que se iba a contar, esperaba que "El hombre elefante", película realizada quince años antes que las anteriores, tuviese un estilo algo diferente, más coherente y convencional, sin ese ingrediente de constante incertidumbre (más que nada porque en esas dos obras nunca sabes lo que está pasando) e incluso locura que le caracteriza, y no podía decidir si eso me parecía bueno o malo. Una vez vista, lamentablemente tengo que decir que prefiero ese otro Lynch metido en su propio mundo.


Primero y principal, "El hombre elefante" es una buena película, muy bien contada, que no llega a aburrir y que por su argumento tiene fácil hacer conectar al espectador con ella, aunque conmigo no haya funcionado del todo, simplemente porque ese tipo de historias no me entusiasman. Habrá quien lamente constantemente la terrible suerte de su protagonista, quien no haga más que preguntarse por qué la naturaleza es tan cruel con algunas personas, y es entendible, pero de ese mismo tipo se han hecho muchas más películas, y no le veo ningún ingrediente especial que haga a esta mucho mejor que las demás. Diciéndolo de la forma más sencilla posible, "El hombre elefante" es una película más, que no del montón.

También es bastante probable que esta reacción por mi parte se deba al nombre de su autor, al hecho de que esté firmada por un David Lynch que como ya he dicho me había sorprendido muy gratamente con la personalísima forma de hacer cine de la que hizo gala en "Mulholland Drive" y, en menor medida, en "Carretera perdida", y que aquí apenas vea su sombra en poco más que el ritmo narrativo. Cierto que la propia película deja poco margen de maniobra para un estilo que necesita grandes dosis de autonomía y que temporalmente hay mucha distancia entre estos filmes, pero mi conclusión es que "El hombre elefante" me ha decepcionado. No mucho, pero sí lo suficiente como para no sentirme satisfecho tras ver la película.

Mi puntuación:
Llega al notable, pero con muy poco margen.

Aprovecho para decir que durante las dos primeras semanas de septiembre no habrá entradas en el blog, por varias razones: los exámenes, que estoy algo corto de material sobre el que escribir, y que tengo pensado hacer algún tipo de renovación (que quizá tampoco se produzca, es solo una posibilidad que se me ha ocurrido). Sí que habrá una o dos entradas más esta semana, pero esta sección queda cerrada hasta el día 15 o 16 de septiembre.

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