miércoles, 13 de agosto de 2014

El cine de Zack Snyder



Antes que nada, siento que estos últimos días no haya podido publicar ninguna entrada, pero mi querido ordenador no tenía ganas de conectarse a internet, así que no ha habido manera. Prometo que lo compensaré debidamente.

Dicho esto hoy vengo a hablaros de un director al que si leéis muchas de mis entradas anteriores os daréis cuenta que se cuenta entre mis favoritos, como mínimo. Cierto que es un realizador con muchos detractores, casi tantos como defensores, pero lo que nadie puede negar es que en todas sus películas ha conseguido imprimir un estilo cinematográfico muy propio y casi siempre fácil de identificar. Por otro lado, en una época en la que el cine comercial basado en efectos visuales lleva mucho tiempo en primera plana, resulta extraño, inquietante, preocupante incluso, que apenas hayan directores con la capacidad de unificar cine de autor y de auténtica calidad con espectáculo visual. Y que nadie me insulte mencionando a James Cameron y Michael Bay. Ridley Scott se ha acercado en algunas películas y en otras fracasó estrepitosamente. Peter Jackson lo consiguió... en "El Señor de los Anillos". En este año 2014, creo que solo hay dos directores que cumplan estos requisitos: uno es por supuesto Zack Snyder y el otro el gran e inimitable Christopher Nolan. Que cada uno diga lo que quiera.


Para empezar, una característica muy peculiar de Snyder, y que siempre me ha gustado especialmente, es su manera de utilizar los efectos especiales, decorado, iluminación y textura de las imágenes para crear una sensación muy peculiar, que no creo haber visto en casi ningún otro filme. Eso sí, reconozco que se perdió ligeramente en "El hombre de acero", pero dada la naturaleza de la historia es comprensible. Pero si cualquier ve aunque sean cinco minutos de "300", "Watchmen" o "Sucker Punch" se dará cuenta muy pronto de lo que digo. Y además siempre encaja mucho con el trasfondo de lo que se cuenta, con los ambientes oscuros y las tramas retorcidas de sus obras. 

Todo ello acompañado además de un estilo a la hora de filmar (y montar, no lo olvidemos) que aunque a muchos les parezca videoclipero o más propio de videojuegos, el bueno de Snyder lo utiliza de tal forma que nunca llega a saturar, da la impresión de que esas escenas ultra-ralentizadas, esos planos detalle y esas imágenes distorsionadas encajan a la perfección con el conjunto de la película. Todo acompañado de unas bandas sonoras que, sobre todo en los casos de "Watchmen" y "Sucker Punch", llegan a ser mucho más que un mero telón de fondo. Recordad por ejemplo las escenas de Baby Doll combatiendo contra los samuráis, sin la música de Bjork no sería lo mismo, ni mucho menos.


Otra constante en la filmografía de Zack Snyder es su gusto por personajes atormentados en mayor o menor medida, o como mínimo en situaciones difíciles: Leónidas, Rorschah, Baby Doll, Superman. El mundo que los rodea tiene mucho que ver con esto, pues casi siempre se trata de entornos hostiles, como ya he dicho en concordancia con la textura oscura de sus imágenes. Puede que "El hombre de acero" se desvíe de sus otras películas, pero su carácter más (si cabe) comercial que las otras y el hecho de que DC-Warner tenía tantas esperanzas puestas en ella probablemente influyese en estos cambios.

Y hasta aquí esta breve 'alabanza' a un fantástico director, demasiado infravalorado y del que siempre que estrena una película se pueden esperar grandes cosas. Esperemos que su próxima "Batman vs Superman", a la que como sabéis tengo bastante miedo, no estropee una gran carrera.

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