viernes, 22 de agosto de 2014

Ciclo de cine bélico: En tierra de nadie


Hasta ahora, con la excepción de "Black Hawk derribado", todas las películas bélicas de este ciclo han estado basadas en dos conflictos: la II Guerra Mundial y la Guerra de Vietnam ("Ciudad de vida y muerte" aunque no se desarrolla en la IIGM propiamente dicha sí que tuvo mucha relación con esta guerra). No es secreto que la inmensa mayoría de las películas de este género, y sobre todo las creadas en Estados Unidos, tienen especial predilección por estos dos conflictos por lo que supuso para su país y por su magnitud, pero existen casos de guerras mucho más recientes que también han sido objeto de filmes de gran calidad, y uno de ellos es "En tierra de nadie".

Solo con decir su nacionalidad, Bosnia-Herzegovina, podreís suponer a qué guerra hace referencia, a las luchas que en los años 90 desangraron la antigua Yugoslavia, especialmente la propia Bosnia. Además, la fecha del filme, 2001, fue muy poco después del fin del conflicto, con lo que llama más la atención. Si alguno está empezando a arrugar la cara por proceder de un país cinematográficamente poco conocido, os diré que "En tierra de nadie" ganó el Óscar a la mejor película de habla no inglesa (ya sabéis que los premios me dan bastante igual, pero en estos casos pueden ser buenos referentes) y que, como tantas otras veces he dicho, la mayoría de las veces la nacionalidad importa poco en el cine.


A medio camino entre una comedia negra y un drama 'ligero', "En tierra de nadie" (de forma muy general, pues estas películas es mejor verlas sabiendo lo menos posible de ellas) cuenta la historia de un soldado serbio y uno bosnio que quedan atrapados en el terreno neutral entre los dos frentes, creando una pequeña crisis que terminará creando una repercusión inesperada. Lo cierto es que, además de plantear una situación que por momentos es casi cómica, "En tierra de nadie" está muy lejos de las películas bélicas habituales: casi no hay acción y desarrolla una serie de temas de lo más interesante como el odio irracional que rodea a los combatientes en guerras de estas características, la pasividad e incluso ineptitud de los 'observadores y mediadores externos', y la doble cara de los medios, pudiendo generar presión que obliga a los organismos a intervenir y, por otro lado, convirtiéndose en auténticas aves de rapiña que viven de la desgracia ajena.

Creo que estos son argumentos suficientes para animar a cualquiera a ver esta película. No conozco muchos filmes, y menos aún de este género, que en apenas hora y media puedan tratar temas tan complejos y punzantes con bastante profundidad y sin caer en ningún tipo de tragedia lacrimógena, enseñando las cosas tal y como son, crudas y a veces crueles. Un título realmente sorprendente y muy, muy recomendable para cualquiera. 

Mi puntuación:
Entre el notable alto y el sobresaliente.


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