viernes, 20 de junio de 2014

X-Men: días del futuro pasado


Cuando allá por el año 2000, época en la que aún era un crío con poco material en el interior del cráneo, se estrenó la primera de las muchas películas de "X-Men", probablemente la mayoría no pensaría, como suele ocurrir en estos casos, que aquel filme marcaría el inicio de una época dentro del cine. En unos años en que "Matrix" y "El Señor de los Anillos" revolucionaban la industria aparecería también el primer eslabón de lo que con los años ha terminado convirtiéndose en una piedra angular de los grandes estudios cinematográficos: el cine de superhéroes. Sí, es cierto que ya se habían hecho las primeras y legendarias películas de Superman y Batman, pero técnicamente tienen demasiadas diferencias con el género en la actualidad como para meterlas en el mismo saco.

Este verano, catorce años más tarde de aquel evento, llega a los cines de todo el mundo (es un decir, ya sé que en Corea del Norte no la verá nadie más que el Líder Supremo), y con seis películas y tres sagas a sus espaldas, la que en mi opinión es la culminación definitiva de este proyecto, de las adaptaciones de los X-Men a la gran pantalla. No es que sea una gran sorpresa, sinceramente, ya con el argumento, los personajes y el elenco que iba a tomar parte en esta entrega se preveía que iba a ser más grande que sus predecesoras, hasta tal punto que junto al nuevo y enigmático proyecto de Chris Nolan, "Interstellar", era la película más esperada de este año.


Me gusta el cine de superhéroes en general (sobre todo cuando lo hacen bien y no sólo con la pretensión de hacer la mayor cantidad de dinero posible), y sabiendo como sé que el género en los próximos años estará en grave peligro de implosionar por su propio peso, es una alegría que aún puedan hacer filmes de este tipo como dios manda, con un guión elaborado, efectos especiales que no son simplemente un escaparate como cierta película protagonizada por seres de piel azul, personajes interesantes (algunos más que otros, evidentemente), y una historia a la altura de los comics.

Ritmo y estilo narrativos impecable, alternando las líneas argumentales del pasado y el futuro de forma que los clímax de ambas llegan en el mismo momento y no se solapan la una a la otra; muy buenas escenas de acción; toques de humor bien introducidos,... No puedo decir más que cosas buenas de este título. Además, uno de los aspectos que más incertidumbre generaba, el funcionamiento del protagonismo compartido, se aprueba con nota. Es cierto que, como siempre, Lobezno es el hilo conductor, pero tanto el Profesor Xavier como Magneto, en sus versiones más jovenes y envejecidas, cumplen con su parte, lo mismo que Mística en un papel hasta cierto punto antagonista y una larga lista de otros mutantes, algunos ya conocidos y otros que se incorporan a la saga.

Así pues, no puedo hacer otra cosa que no sea dar una valoración muy positiva de "X-Men: días del futuro pasado". Merece la pena verla en el cine.

Mi puntuación:
Muy buena.

No hay comentarios:

Publicar un comentario