lunes, 9 de junio de 2014

Película de la semana: Million Dollar Baby


Cuando se habla de leyendas del cine, un nombre que, por la calidad de sus trabajos y por lo largo y fructífero de su carrera, no podría faltar bajo ninguna circunstancia es el de Clint Eastwood. Aunque ya he comentado alguna vez que no está entre mis directores (y actores) favoritos, no hay más que echar un vistazo a una escogida selección de su filmografía para percatarse de que no es uno más. Además, en la actualidad no hay nadie, con la posible excepción de Woody Allen, que al igual que él tenga la capacidad de dirigir y actuar a su nivel. Nadie.

Por supuesto, el que te guste su cine o no es cuestión de gustos. Reconozco que el estilo que Eastwood suele emplear en muchas de sus películas, muy lento y en ocasiones intimista a su propia manera a muchos les parezca difícil de aguantar, incluso a mi me ocurre a veces, pero eso se 'perdona' cuando la historia que nos relata es una de la talla de la que encontramos en "Million Dollar Baby". ¿Por qué? Porque, entre otras razones, es capaz de conseguir muchísimo con muy poco. Una frase algo ambigua que quizá no entendáis s no habéis visto la película.


No suelen gustarme las películas de boxeo, y desde luego la razón de que "Million Dollar Baby" se haya ganado todo mi cariño no es su temática. Este filme no es, como alguno querráis imaginar, la clásica película de superación que tango gusta en EE.UU., aunque por momentos casi lo parece, pero la clave está en el final, que no revelaré por... ¿Hace falta que lo diga? 

Realmente, es una película tan compleja en su sencillez, tan difícil de explicar con palabras que no puedo más que recomendaros que la veáis, porque, por muy cruda y dura que sea en muchos momentos, por mucho que os lleve al borde de las lágrimas en un par de escenas, merece la pena. No es que "Million Dollar Baby" consiga algo que ningún filme antes ha hecho, pero lo hace de una forma inigualable, que sin duda hará que la recuerdes durante mucho tiempo.

Para que os hagáis una idea, hasta me hizo olvidar que Hillary Swank es una de esas escogidas intérpretes que forman parte de mi reducido club de las actrices que menos soporto. Gran trabajo tanto de ella como de Eastwood (huelga decirlo) y Morgan Freeman.

Mi puntuación:
Sobresaliente, aunque no le daría un 10.

Y la película de la próxima semana es: Chinatown.




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