martes, 6 de mayo de 2014

Película de la semana: Magnolia.


Aunque no se le puede llamar subgénero, las historias cruzadas en el cine son una clase muy especial de películas, y a mí suelen gustarme. En muchas ocasiones, el hecho de que varias historias se desarrollen de forma paralela supone que el espectador tenga que prestar más atención de lo normal a lo que está ocurriendo, o se corre el riesgo de perder el hilo o no captar las conexiones que puede haber entre cada línea argumental. Además, tecnicamente suelen estar muy cuidadas, el montaje tiene una importancia vital y los guiones a menudo son más complejo que los de otras clases de películas. Otro punto a favor es que, si una de las historias no te gusta mucho, seguramente habrá otra que te parezca más interesante. En ese sentido, tampoco es inteligente sobresaturar el filme con demasiados hilos argumentales. Ejemplos hay varios: "Pulp Fiction", cualquier película de González Iñárritu, "El atlas de las nubes" y alguna otra más.


Antes de ver "Magnolia" no tenía absolutamente ninguna idea de lo que iba a encontrarme. Apenas sabía nada de su argumento, y los únicos datos que tenía eran que estaba dirigida por Paul Thomas Anderson, de quién hasta la fecha solo he visto la notable "The Master", y la aparición de varios actores de prestigio. Es un sistema que. aunque no siempre, cada vez uso con más frecuencia: si no sabes qué esperar, es más fácil que una película te sorprenda. Y "Magnolia" lo ha hecho, muchísimo. Desde el comienzo, desconcertante y hasta que no transcurre una buena porción del metrae sin ninguna relación con el resto del filme, hasta su magnífico final. Para que os hagáis una idea de hasta que punto me ha impactado, es una de las películas no orientales (ya sabéis que llevo meses enganchado al cine japonés y coreano) que más me han gustado de las que he visto en lo que llevamos de año. Hay más, por supuesto, pero esta estaría sin lugar a dudas entre las 5-8 primeras.



Si "Magnolia" es una película redonda se debe, como todas las demás que pueden reclamar esta cualidad, porque prácticamente todos los aspectos básicos que componen el filme funcionan a la perfección. La narración es impecable. Todas las historias paralelas siguen un mismo ritmo, de forma que alcanzan los distintos puntos de clímax a la vez. Hay fragmentos en que se alternan a gran velocidad unos pocos segundos de cada historia, mientras que en otros se les da varios minutos a cada línea argumental. Diría que el equilibrio es perfecto, no hay una historia que tenga más protagonismo que otra y, aunque puedan gustarte menos o más, todas son igual de buenas. Otra gran cualidad es que no sabes que relación hay entre cada una durante mucho tiempo, hasta aproximadamente la primera hora de película (que dura nada más y nada menos que tres, y sin ningún problema), que es cuando poco a poco el espectador comienza a encontrar los diferentes hilos que unen cada historia. Algunos son más visibles, otros menos, pero llegado un punto es imposible no verlos.


Junto a todo lo que he mencionado hasta ahora, se le añade el director, Paul Thomas Anderson, un realizador que aunque poco prolífico ha dejado grandes joyas como "The Master" o "Pozos de Ambición". Y junto a él una larga lista de grandes actores: Tom Cruise (en la que probablemente sea la mejor interpretación que le he visto hacer), Julianne Moore, John C. Reilly, Philip Seymour Hoffman, William H. Macy o Jason Robards, por solo mencionar los más representativos. Lo mejor es que el protagonismo está muy bien repartido, la historia de Tom Cruise no tiene más minutos ni más peso que otras, y todos los personajes tienen una forma de ser y una historia muy diferente. A pesar de todo, en la película se vislumbran algunos temas que tiene mucho peso y se repiten varias veces: la relación entre padres e hijos, el comportamiento de una persona en situaciones difíciles, incluso extremas, o los remordimientos.



Un peliculón con mayúsculas (PELICULÓN), que a lo largo de tres horas construye una o varias historias, según como se mire, magníficas, prácticamente perfectas.


Mi puntuación:


Sobresaliente, de 10 o rozándolo.


Y la película de la próxima semana es: Blade Runner.


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