lunes, 19 de mayo de 2014

Película de la semana: The Artist


A veces, más a menudo de lo que me gustaría, me ocurre con ciertas películas que por varias razones (el argumento, diversos comentarios, fama desmedida) temo ver. No es que les tenga miedo en el auténtico sentido de la palabra, sino que más bien soy reticente de verlas. En ocasiones esta impresión resulta ser cierta. Recientemente, por ejemplo, me ocurrió con filmes como "Moonrise Kingdom" o "Sospechosos habituales". El recelo qu tenía antes de verlas resultó ser cierto, no me parecieron malas películas (sobre todo en el caso de la segunda), pero no me llegaron, no terminaron de gustarme. Por fortuna lo más común es lo contrario, que una película resulta ser más de lo que se espera de ella. Si te pones a pensar, es muy probable que, cuanto más bajas sean las expectativas puestas en una película, más pueda sorprenderte. En cierto modo, eso es lo que me ocurrió con "The Artist".


Es algo sabido por muchos que los Premios Óscar han encumbrado de forma (en mi opinión) muy injusta a un elevado número de películas cuando en su misma edición habían otras que merecían más el reconocimiento. Hay muchos ejemplos en la última década. "12 años de esclavitud", "Argo", "El discurso del rey",... Ninguna es mala, ni mucho menos, pero ¿eran las mejores? Echad un vistazo a las nominadas a mejor película esos mismos años, y veréis de la talla de "Origen", "El lobo de Wall Street" o "Django desencadenado". Pensaba que "The Artist", un filme al que se la ha dado mucho bombo desde que arrasó en los premios de 2011, iba a dejarme esa misma impresión de película demasiado sobrevalorada, elevada a los altares por un puñado de estatuillas y no merecedora de su fama. Pero, contra todo pronóstico, no ha sido así.



Filmes homenajes al cine se han hecho desde hace años, como "Cinema Paradiso" o la reciente "La invención de Hugo", pero creo que ninguna de estas dos lo hace de la misma manera que "The Artist", emulando las películas y el mundo de la industria cinematográfica de los años 20-30, una época en la que además se producía la revolucionaria transición del cine mudo al sonoro, circunstancia que es una de las grandes protagonistas de "The Artist". Apenas he visto fragmentos de las producciones de aquellos años, por lo que no puedo dar un juicio del todo seguro, pero creo que la ambientación de "The Artist", en todas sus vertientes, es prácticamente prefecta. No solo imita muy bien el estilo cinematográfico de la época, incluso incluyendo los clásicos rótulos de diálogo, sino que sumerge al espectador en la vida de una estrella del cine mudo que ve como el mundo que le sostenía se derrumba con la llegada de la nueva tecnología.


Además durante todo su metraje (que no es muy largo) no pierde en ningún momento esa sensación añeja, de estar viendo un filme de hace 80 años, tanto por la historia como por el desarrollo. Todo gracias a una más que notable dirección de Michel Hazanavicius, y a las sobresalientes interpretaciones de su pareja protagonista, Jean Dujardin y la franco-argentina Bérénice Bejo, que se amoldan a la perfección a sus personajes mudos de tal modo que aunque no haya nada de diálogo sus expresiones te cuenten todo. Un precioso homenaje al cine, entretenido, dramático y técnicamente muy buena.



Mi puntuación:


No le daré el sobresaliente, pero no queda lejos.


Y la película de la próxima semana es: El Padrino. Parte III.

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