viernes, 23 de mayo de 2014

Ciclo de cine bélico: Stalingrado


Hablando de cine bélico, las grandes referencias mundiales son los filmes estadounidenses, la mayoría basados en la Guerra de Vietnam, la II Guerra Mundial o algún conflicto bélico de las decenas en los que han tomado parte en el último siglo. Aunque los más importantes suelen ser considerados obras maestras del cine en general (algunos los he incluido en este mismo ciclo), muchos de ellos no son del todo objetivos, les gusta ensalzar demasiado su propio espíritu nacional, a menudo demonizando a los enemigos e ignorando que ellos mismos también realizaron acciones de dudosa moralidad (si es que se puede utilizar este término en una guerra) en multitud de conflictos bélicos. En parte por esta razón, cuando preparé la lista de películas que iba a comentar en este ciclo tenía claro desde un principio que aparte de los clásicos norteamericanos tenía que hablar también de algunos filmes de otras nacionalidades.

A lo largo de su historia reciente, los alemanes han demostrado ser un pueblo muy capaz de superar sus problemas del pasado y afrontar los momentos más oscuros de su historia (dos guerra mundiales, el nazismo y la separación en dos estados antagonistas), y esa cualidad se ha reflejado en su cine, un cine a menudo humano, realista y que no eluden la crudeza. Hablando más concretamente de la II Guerra Mundial y el periodo nazi, filmes como "El Hundimiento" o en cierto modo "Good bye, Lenin", son claros ejemplos de hasta qué punto los alemanes han aceptado y enfrentado esos hechos que se cuentan entre las manchas más grandes de la historia de la humanidad. Y esto es algo que, en mi opinión, el cine de EE.UU., y sobre todo la industria hollywoodiense tienen que aprender y que pocas veces ha hecho.



En "Stalingrado" al contrario de lo habitual en los títulos de género bélico, en ningún momento vemos a los enemigos de la nación a la que pertenecen los protagonistas como los villanos. En este caso serían los rusos, que apenas aparecen y a los que en ningún momento del filme se intenta mostrar como los 'malos'. De hecho, desde que comienza se hace mucho hincapié en las atrocidades que los militares alemanes infligieron a sus propios hombres, obligándoles a realizar acciones prácticamente suicidas con objetivos poco claros y a exponerlos a situaciones y condiciones inhumanas. Los protagonistas son los soldados, los hombres que se enfrentan directamente al enemigo y tienen que soportar el comportamiento y las órdenes de sus superiores. Así pues, el factor humano tiene muchísima importancia en esta película, tanto que las acciones propiamente bélicas son muy escasas, y desaparecen casi por completo en el último tercio para centrarse en las penurias de los alemanes atrapados en el crudo invierno ruso.

Lo cierto es que no es una cualidad del todo original, hay bastante películas que tratan las guerras desde este punto de vista, pero lo que convierte a "Stalingrado" en un referente del cine bélico es precisamente en que no intenta demonizar a los rusos. Vale, puede parecer fácil siendo que los alemanes fueron los 'auténticos' monstruos de la guerra, y en la mayoría de filmes que tratan sobre este conflicto, si no son ellos son los japoneses los villanos, pero ¿y si os digo que la película también es alemana? No es algo tan común. Por ejemplo, volviendo al ejemplo del cine estadounidense, siempre se nos ha transmitido un imagen de que en Vietnam ellos fueron los que más sufrieron la guerra, sin mostrar los bombardeos indiscriminados a la población local o el hecho de que ellos mismos invadieron un país ajeno. Como dije antes, deberían aprender.

Mi puntuación:

Notable. Las hay mucho mejores, pero es bastante buena.

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