lunes, 10 de marzo de 2014

Película de la semana: 2001: una odisea del espacio


Tenía muchas ganas de ver esta mítica película, considerada en la precursora en gran medida del cine de ciencia ficción moderno y para muchos el título más importante de Stanley Kubrick. La huella de tan legendario director es evidente en una historia que tiene un enorme contenido simbólico y que ha sido desarrollada con un estilo muy personal... Quizá demasiado. "2001" es, en pocas palabras un título con aspectos muy positivos, la mayor parte, de hecho, pero tiene otros que en mi opinión le lastran durante buena parte de su metraje.


Lo que es imposible de negar de esta película es su gigantesco valor histórico. Puede que esta expresión resulte extraño al aplicársela a una película, pero es así. No hay más que tener en cuenta un dato: el año en que se estrenó, 1968, fue el anterior al año en que Neil Armstrong llegó a la Luna, y poco más de una década más tarde del inicio de la carrera espacial. No es que Kubrick fuese un visionario (a fin de cuentas contó con el asesoramiento de expertos como Carl Sagan), pero buena parte de lo que se ve en la película resultaba difícil de asumir para el gran público de aquellos años 60, y aunque hoy día algunas de las ideas del director norteamericano tampoco sean factibles, sí que han sido objeto de numerosas planificaciones a lo largo del cerca de medio siglo transcurrido desde entonces. Por ejemplo,  el soporte que el Doctor Floyd utiliza desde el espacio para comunicarse con su hija es muy similar a nuestro actual Skype, y la estación espacial a la que viaja, aunque mucho más grande, parece tener las mismas funciones que la ISS.


Además, y esto es lo que resulta más sorprendente de este filme para la época en que se hizo, los efectos visuales que se usaron en "2001" son increíblemente realistas. En mi opinión, ni la trilogía original de Star Wars ni el "Alien " de Ridley Scott logran superar su calidad visual, que ya sería superado con el boom del cine 'a lo grande' de la década de los 90. Aparte, muchos de sus métodos sin duda sirvieron de referencia para las grandes saga de la "space opera" más recientes, como las ya mencionadas "Star Wars" y "Alien", "Star Trek",... Y no solo eso, pues su temática también ha sido repetida en otras películas. "Moon"  en cierto modo tiene numerosas similitudes. Incluso la exitosa "Gravity", ya considerada uno de los mejores títulos del género, tiene escenas que recuerdan mucho al filme de Kubrick. Los que hayan visto ambas sabrán de qué hablo.



El problema principal de "2001" es, como ya insinué anteriormente, que tiene demasiado Kubrick. Esto no tiene que ser malo, tanto "El resplandor" como "La naranja mecánica" rebosan del estilo del cineasta, la segunda en mi opinión incluso más que esta, pero en el caso de "2001" la unión entre su única forma de hacer cine y la temática tan profunda que toca no termina de dar buenos frutos. Como siempre, esto es solo una opinión personal, habrá quienes digan que éso es precisamente lo que convierte a "2001" en lo que es, pero el ritmo excesivamente lento, unido a una cierta confusión argumental en algunos fragmentos y a que trata demasiados temas aunque haya relación entre ellos (la inteligencia artificial, la evolución del ser humano, la vida extraterrestre...), produce un cóctel excesivamente denso.


Otro punto en contra es su irregularidad. "2001" comienza desconcertando con esas escenas de monos que te harían pensar que estás viendo otra película si no hubieses visto el título al inicio; mejora con la trama del viaje a Marte y alcanza sus mejores minutos en la misión a Júpiter, con esa disputa entre el hombre y la máquina personificada en el ordenador HAL 9000; el final, esos 10-15 minutos psicodélicos con lucecitas por aquí y por allá son solo el preludio para un final que te dejan pensando qué sentido tiene lo qué acabas de ver, y que desbaratan la buena impresión que "2001" daba hasta ese momento. Si lo que Kubrick pretendía era dejar al espectador rumiando sobre la película, lo ha conseguido, de eso no cabe duda.



No quiero desanimar ni provocar la ira de los que no la hayan visto o sí lo hayan hecho y consideren a "2001" una genialidad. Personalmente, solo puedo decir que no tengo intención de volver a verla hasta dentro de unos años, y que más allá de su calidad visual y de otros puntos positivos, me ha decepcionado ligeramente, y a decidir que desde luego no es lo mejor de Kubrick.


Mi puntuación:


Está lejos de ser una obra maestra. "Sólo" notable.


Y la película de la próxima semana es: Mystic River.

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