miércoles, 26 de marzo de 2014

Ciclo de cine japonés: El verano de Kikujiro


Si ya con solo dos títulos me había convencido de la genialidad de Takeshi Kitano como director, ahora ha llegado el momento para confirmarlo. ¿Y cómo? De la mejor manera posible, demostrando su buen hacer en distintos géneros y que es un artista polifacético. En "Hana-Bi", la que menos me gustó de estas tres obras sin dejar considerarla por ello, ni mucho menos, una muy buena película, nos mostraba una historia al mismo tiempo dura y emotiva, con acción y esas largas secuencias fijas o semifijas que parecen gustarle tanto. Con "Dolls" (no me voy a cansar de repetirlo) creaba una auténtica obra de arte, preciosa, magnética y puramente sensorial que te dejaba los ojos húmedos con unas escenas casi carentes de diálogo, simplemente por la enorme belleza de la historia que se nos contaba. "El verano de Kikujiro" en cambio es una comedia muy bien conseguida. Parece mentira que después de dos filmes en cierto modo crudos y sin un solo momento para la risa, veamos que Kitano también es capaz de hacer maravillas en este género.


Es evidente que una comedia japonesa será bastante diferente al concepto que tenemos de ese género en occidente. A pesar de todo, "El verano de Kikujiro" hace reír, y mucho. El humor que se emplea aquí es por momentos casi absurdo, y se basa sobre todo en sus personajes. Es también un humor cotidiano, no utiliza situaciones fuera de lo normal (aunque la historia tampoco es algo que ocurra todos los días), sencillo incluso pero igualmente efectivo. Y, por si alguno lo está pensando dada la fama que tiene Kitano como director consagrado en el subgénero de los yakuza, no tiene prácticamente nada de humor negro. Sí hay sangre, pero poquísima, y la violencia es mínima.



La historia de "El verano de Kikujiro" es, a grandes rasgos, la de un niño que un verano huye de la casa en que vive con su abuela para encontrar a su madre, a quien nunca llegó a conocer. Por azares del destino es acompañado por un amigo de su abuela, un hombre brusco, malhablado y que en un principio parece tener más interés en gastar el dinero del niño en apuestas que en acompañarlo en su odisea. Pese a todo, finalmente  emprenden el viaje, en el que saltan de una situación casi absurda a otra, y en la que conocen a toda clase  de personas.


El peso de la película se centra sobre el dúo protagonista, el niño, poco hablador y tímido, y el personaje interpretado por Takeshi Kitano (también escribe el guión), similar a los que hacía en "Hana-Bi" y "Battle Royale", pero mucho más irreflexivo e infantil. Es curioso cómo en numerosas escenas, pese a que el niño da la impresión de ser más inteligente que Kikujiro, que es el nombre del personaje de Kitano, siempre terminan utilizando las ideas de este último, la mayoría de las veces con resultados poco mejor que desastrosos. Quizá sea por eso (y por otras razones que se insinúan a lo largo del filme) por lo que el bueno de Kikujiro parece terminar cogiéndole cariño a su joven compañero, intentando animarle y ayudarle en numerosas ocasiones y cambiando radicalmente su inicial actitud desdeñosa hacia él.


Por otro lado, "El verano de Kikujiro" no es 100% comedia. Como toda buena película de este género, tiene un argumento sólido detrás y toques dramáticos muy bien repartidos. Además, su aspecto de 'road movie' ayuda mucho a que en ningún momento se haga pesada. Y mención especial a la magnífica banda sonora de Joe Hisaishi, basado en un único pero memorable tema.


Mi puntuación:


Notable, rozando el sobresaliente.




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