sábado, 29 de marzo de 2014

8 películas neo-noir

Antes de nada, es menester (qué forma de expresarme, por favor) explicar el significado del término neo-noir. El mismo nombre lo dice en parte: el cine neo-noir es un subgénero basado en los esquemas del cine negro de los años 40 y 50, que con el paso del tiempo ha sufrido también sus propias transformaciones y suele englobar elementos propios del thriller.y el cine de acción. Además, es común que tenga una firma visual bastante fácil de distinguir, como el uso de una fotografía en la que predominan los tonos oscuros y grisáceos. Hay un buen número de ejemplos de este subgénero, del que he seleccionado 8 de los más representativos, aunque también podría incluir títulos como "Blade Runner", "Seven", "American Gangster", "Drive", "Mulholland Drive" o "Shutter Island".

1. Memento



Cuando hablamos de un director como Chris Nolan, que convierte en oro todo lo que toca (excepto "Insomnio", en este caso la excepción que confirma la regla), es difícil no deshacerse en alabanzas antes cada una de sus películas. Sin embargo, en una filmografía dominada por la trilogía de El Caballero Oscuro y esa maravilla irrepetible que es "Origen", existe un título menos conocido por el gran público pero que entre la gran mayoría de los cinéfilos es considerada una obra maestra: "Memento". Difícil de comprender en su totalidad con un único visionado, es uno de esos filmes que conforme avanza va dejando al espectador (o a mí, tampoco hay que generalizar demasiado) más y más fascinado con la complejidad tan bien hilada y construida de esta historia. Con una ambientación magnífica que te atrapa enseguida y nunca te suelta y un montaje espectacular sin el cual el conjunto de la película sería mucho menos impactante, me atrevería a decir que "Memento" es uno de los filmes más espectaculares de este milenio sin tener que usar efectos especiales. Quien no la haya visto aún, que vaya buscándola y la vea tan pronto como pueda, o se estará perdiendo una joya imprescindible.


2. Los intocables de Eliot Ness



Si se hecha un vistazo al currículum de Brian De Palma, parece inverosímil que el director que dirigió películas como "Scarface", "Carrie", "Misión imposible" o este mismo filme lleve años alejado de la primera plana cinematográfica. "Los intocables de Eliot Ness" es en mi opinión uno de los mejores títulos del cine policíaco estadounidense, y no es poco. Su éxito se debe en gran parte al efectismo de su planteamiento, pues esta clase de historias suelen funcionar de maravilla. Si a eso le añades una larga lista de buenos ingredientes como su impecable narración, la gran banda sonora de Ennio Morricone o la presencia de Kevin Costner, Sean Connery y sobre todo Robert De Niro (sus escenas interpretando a Al Capone son magníficas) tenemos como resultado un cóctel de buen cine irresistible. De hecho, no se nota para nada que es una película de los 80.


3. Sin City



Entramos en un terreno más embarrado. Aunque no hay duda de que "Sin City" tiene una cantidad respetable de defensores, también existe otro bando bastante crítico con la película dirigida por Robert Rodríguez y Frank Miller. Es cierto que el argumento por sí solo no tiene mucho de especial. Demasiada sordidez, demasiada violencia sin motivo, sí, pero es en eso mismo en lo que se basa tanto el filme como la novela gráfica en que se basa, y a la que por otro lado calca al 95%. Este último punto también ha sido un blanco muy recurrente de las críticas, y quizá sea el motivo que más controversia ha generado. Personalmente, a mí me gusta "Sin City", reconozco que tiene sus lagunas y que no pasará a la historia, pero tiene un 'algo' indefinido muy magnético. Quizá sea su inconfundible y característico estilo visual; quizá esos personajes tan hundidos en el lodo de una ciudad corrompida y desangrada. No sabría decirlo.


4. Reservoir Dogs



Es curioso que la primera película de un director tan venerado como Quentin Tarantino tuviese varias diferencias importantes con ese estilo que le ha hecho inmortal. Con esto me refiero a que "Reservoir Dogs", junto con parte de "Kill Bill", carece del humor negro tan característico en su cine. También haya quienes dicen que esta es la mejor película de Tarantino. Como siempre digo, hay gustos para todo, pero para mí está al mismo nivel que "Kill Bill", un paso y medio por detrás de  "Django descencadenado" y a dos de "Pulp Fiction" y "Malditos Bastardos". Pese a todo, "Reservoir Dogs" es una muy buena película, de notable guión y con muy buenos personajes y escenas. Especialmente memorable es la secuencia inicial, ese plano secuencia circular de varios minutos alrededor de los protagonistas y que si no recuerdo mal se ha repetido (o intentado repetir) en alguna otra película.


5. El Caso Slevin




No estoy del todo seguro sobre si esta película también puede clasificarse dentro del cine neo-noir. Sobre todo en su primera mitad, tiene un tono demasiado ligero, con muchos momentos cómicos, que no encajan en el género que estamos tratando. Sorprendente filme, de estos de los que no esperas demasiado pero que terminan resultando enormemente entretenidos. La historia, el guión, los personajes, nada tiene desperdicio. Incluso alguna escena que parece no tener nada que ver con el resto terminan siendo  fundamentales. Ese mismo tono ligero al que hacía referencia antes, y que se hace evidente sobre todo en la primera mitad, es en gran parte el responsable de que capte la atención desde el inicio, en especial en unos primeros 30-45 minutos muy divertidos. El protagonista, interpretado por Josh Harnett, tiene varios momentos y frases hilarantes. Y por si todo eso fuera poco, imaginad lo que es juntar a Ben Kingsley, Morgan Freeman y Bruce Willis. Cuando aparecen dos de ellos juntos es una maravilla. Muy bien también Lucy Liu y Stanley Tucci.

6. Sospechosos habituales




En este caso (y digo en este caso para que no lo toméis como referencia), el hecho de que aparezca debajo de "El caso Slevin" no es casualidad, y eso que hablamos de una película de importante fama y muy reconocida. El caso es que "Sospechosos habituales" me parece algo sobrevalorada. Su calidad está fuera de toda duda, y no se puede negar que abrió camino a otras producciones similares que llegaron más tarde, pero no me llegó a gustar del todo, en gran parte por la forma en que narraba la historia, demasiado falto de personalidad (y con esta afirmación muchos me crucificarán), y con algunos personajes en los que se echa en falta algo más de desarrollo. Repito, es solo una apreciación personal. Eso, y que no me gusta nada la interpretación de Gabriel Byrne. Menos mal que por allí andaba un tal Kevin Spacey (qué gran actor) para elevar el nivel de la película, porque si no... Con todo, se merece un notable, y no estoy siendo incoherente.

7. Dark City



Alex Proyas, el director de "El cuervo", creaba a finales de los 90 este peculiar filme que con el paso de los años se ha convertido en título de culto. Repudiada por algunos, "Dark City" es un híbrido de ciencia ficción, género fantástico y cine negro en el que ninguno de estos tres pilares tiene más peso que otro. La historia, muy curiosa, partía de un excelente comienzo lleno de intriga en el que ni el protagonista ni el espectador sabe nada de lo que está ocurriendo. Y lo cierto es que tampoco lo descubrimos conforme transcurre el filme, e incluso las dudas del espectador aumenta por la aparición de nuevas incógnitas. Pese a todo, finalmente las piezas encajan a la perfección. Aparte de esto, la ambientación de esta ciudad en constante oscuridad hacen un gran trabajo. Pierde algo de ritmo al final, pero no tiene absolutamente ningún desperdicio. Prometía mucho Proyas en sus inicios.


8. Carretera perdida





Si Christopher Nolan garantiza historias maravillosas, si ves una película de David Lynch puedes estar seguro que no vas a entenderlo del todo. Su cine, muy personal y a veces dado a diferentes interpretaciones. De hecho, el director llegó a decir después de hacer "Muholland Drive" que todas las soluciones eran aceptables. "Carretera perdida" no llega al nivel de la anteriormente mencionada, pero la sensación que deja... Poquísimos realizadores son capaces de crear algo que mientras lo ves da la impresión de ser un cubo de rubik con el triple de piezas. Eso sí, al contrario que "Mulholland Drive", ésta sí despeja varias incógnitas antes de finalizar. Me gustó mucho más el inicio, inquietante como pocos, que el final, con esas escenas nocturnas en el interior de la casa que te dejan con los pelos de punta. Aunque sea poco más que una locura, hay que aplaudir la genialidad de Lynch por ser capaz de concebir una historia como esta.





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