miércoles, 29 de enero de 2014

Hannibal Lecter: la saga cinematográfica

A lo largo de los años el cine de terror ha dejado para la posteridad un gran número de personajes que, por una u otra razón, se han convertido en iconos de este género y muchos de sus rostros son conocidos por gran parte del público: Jack Torrance, Regan (El Exorcista), los Alien de Ridley Scott, Freddy Krueger, la Cosa... Y podría seguir hasta llenar varias líneas más. Sin embargo, personalmente considera que hay un personaje en especial que, por lo que es y representa, supera a todos los demás con diferencia: Hannibal Lecter. Es cierto que sus películas no pueden considerarse 100% de terror, ya que, algunas más que otras, tienen muchos elementos que las acercan más al thriller. A pesar de todo, el caníbal más famoso que jamás haya existido, real o ficticio, se ha ganado una posición prominente en el panteón de los dioses del terror.


Por supuesto, gran parte de su éxito se debe a Anthony Hopkins, que en tres de las cuatro película de la saga nos dio una de las mejores interpretaciones de la historia del cine (y una de mis tres favoritas junto al Joker de Heath Ledger y al Jack Torrance de Jack Nicholson). Ningún aficionado al cine puede decir que no se siente como mínimo inquieto en varias escenas de la saga, y no estoy refiriéndome a las que destacan por su brutalidad y la cantidad de sangre derramada. Las conversaciones que Lecter mantiene con Clarice Starling y con Will Graham en la cárcel son buenos ejemplos de a lo que me refiero. Lo que más aterra de Hannibal, al contrario no es su aspecto o su crueldad, sino la extrema frialdad con la que se comporta en todo momento. No hay ni un solo momento de la saga en la que Lecter aparezca siquiera ligeramente inquieto, y para que esto quede reflejado en la película no basta con un actor cualquiera. Anthony Hopkins encarnó a las mil maravillas a este villano capaz de producir, con una simple mirada, una sensación que muy pocos personajes del cine pueden transmitir. Aunque Mads Mikkelsen está dando vida a Lecter en una nueva serie con buenos resultados, la imagen de Hopkins ha quedado unida para siempre a la de este villano.


A pesar de que Hannibal sea sin duda alguna el personaje principal de toda la saga, hay otro que también tienen una gran importancia y que tampoco hay que desmerecer. Especial mención para Clarice Starling, ya mencionada, y que durante los dos primeros filmes desarrolla una interesante relación de amor-odio con Lecter, además de ser coprotagonista de ambas. Fue interpretada por Jodie Foster en "El silencio de los corderos" y por Julianne Moore en "Hannibal". Aunque la primera ganaría el Óscar y habitualmente es considerada como la 'auténtica' Clarice, el trabajo de Moore no es nada despreciable. Más allá de estos dos, Mason Verger (Gary Oldman), Will Graham (Edward Norton), Francis Dolarhyde (Ralph Fiennes) o Lady Murasaki (Gong Li) tiene gran relevancia y minutos en cada una de las entregas de la serie.



Una vez introducido el personaje y su entorno, analicemos someramente cada una de las películas de la saga y las diferencias entre ellas, que las hay y muchas. Como quizá sepáis, las cuatro entregas tienen el mismo título y argumento (eso creo, perdonadme si me equivoco, pero aún no he leído los libros) que las novelas escritas por Thomas Harris entre 1981 y 2006. La primera película, y sin duda la más famosa y exitosa, es "El silencio de los corderos", estrenada en 1991. Tiene el honor de ser el único filme de terror que haya ganado el Óscar a mejor película, además de otros cuatro premios. La más siniestra y 'ambiental' de la saga y junto a "El dragón rojo" la única en la que Lecter no es el protagonista indiscutible, ya que en este caso el personaje de Clarice Starling era el hilo conductor de la película. Aunque la presencia e influencia de Hannibal es más que evidente aunque no aparezca en pantalla, personalmente creo que su falta de minutos perjudica a la película, ya que el otro villano, Jame Gumb, no tenía ni su carisma ni su presencia. A pesar de todo, las famosas escenas de lo encuentros entre Lecter y Starling son de lo mejorcito de toda la saga.


Una década más tarde la seguiría "Hannibal", dirigida por un director de gran prestigio como Ridley Scott (curiosamente su película anterior fue "Gladiator"). Se desarrollaba cronológicamente varios años más tarde que "El silencio de los corderos", y en este caso sí que el protagonismo era compartido entre Lecter y Starling, ahora ya interpretado por Julianne Moore. Aunque se intentó introducir a un par de personajes que compartiesen el puesto de villano principal (uno de ellos el desfigurado Mason Verger al que Gary Oldman encarnó), en mi opinión el hecho de tener a Hannibal suelto y haciendo de las suyas la hace bastante mejor que cualquiera de las demás. Además, la ausencia de Jodie Foster, como ya he comentado, apenas se notó gracias a una más que convincente interpretación de Julianne Moore. Probablemente la más truculenta, en especial por escenas como el asesinato del inspector Pazzi en Florencia y, sobre todo, la sangrienta cena que ocupa varios de los minutos finales del filme. Cualquiera que la haya visto no podrá negar que es, como mínimo, impactante.



"El dragón rojo" sería la última y más floja de las tres en las que aparece Anthony Hopkins, y en ella se relataban los hecho que ocurrieron antes de que Lecter y Starling se conociesen. En muchos aspectos es muy similar a "El silencio de los corderos", principalmente porque el protagonismo de Hannibal era menor, compartido con otros dos personajes, el agente Will Graham interpretado sin pena ni gloria por Edward Norton y un villano de 'apoyo', Francis Dolarhyde. Este último papel lo recibiría un especialista en dar vida a toda clase de antagonistas, Ralph Fiennes, aunque tampoco es que fuese la mejor actuación precisamente. Mucho más 'thriller' que película de terror, "El dragón rojo" no aportaba nada significativo a la saga, aparte de unos minutos introductorios que explicaban cómo Lecter fue encarcelado. Además, al igual que en el primer filme de la saga, Hannibal no era más que una especie de asesor del agente Graham, de hecho hay varias escenas que recuerdan muchísimo a sus encuentros con Starling en prisión. De todos modos, es un título nada despreciable si no se le compara con las demás.


Por último tenemos "Hannibal, el origen del mal", película que se rodó unos años más tarde que "El dragón rojo" y que como su títulos indica relata los primeros años del caníbal, en especial sus inicios como asesino. Como se podría esperar, pues ni el director ni ninguno de los miembros del reparto habían aparecido en los anteriores filmes, el argumento y los lugares en que se desarrolla no tienen nada que ver con la trilogía de Hopkins. En general, "Hannibal, el origen del mal" está muy lejos del nivel de sus predecesoras, aunque no deja de ser interesante ver qué sucesos y circunstancias provocaron que el joven Hannibal Lecter terminara convirtiéndose en un monstruo que pasaría a la posteridad. No diré nada sobre ello aquí, pero a más de uno le sorprenderá. Por otro lado, el actor escogido para interpretar a Lecter, el francés Gaspard Ulliel, no consigue hacer olvidar a Anthony Hopkins a pesar de que no lo hace del todo mal. Aparte, poco más que destacar de esta película más allá de la presencia de varias caras conocidas como Rhys Ifans, Dominic West o Gong Li.


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