lunes, 27 de enero de 2014

Ciclo de cine japonés: Hana-Bi


Después de que hace un par de semanas comentase "Dolls", la primera de las cuatro películas de Takeshi Kitano que he programado para este ciclo, ahora le toca el turno a otra obra de este director. Empecemos por lo básico: "Hana-Bi" me ha gustado menos que "Dolls". Quizá se deba a que tenía expectativas muy altas después de mi primera acercamiento al cine de Kitano, que me encantó, pero la sensación que me dejó, sin ser mala, fue de que estaba muy lejos del nivel casi perfecto que en mi opinión tenía "Dolls". Es curioso que "Hana-Bi" (conocida en inglés como "Fireworks" y en español como "Flores de fuego") sea la primera de las obras del director que le hizo conocido a nivel internacional después de casi una década dirigiendo y participando como actor en otras producciones.


Eso sí, casi desde el principio se hace evidente, por el característico estilo cinematográfico de Kitano, que se trata de una película suya. De nuevo, el director se apoya en el lenguaje visual, mediante escenas con muy poco diálogo, planos fijos y pequeñas escenas intercaladas que dan un toque subjetivo al representar los pensamientos del personaje. El argumento, la historia que se cuenta, es tan relevante como lo que se nos muestra a través de la cámara. De hecho, hay momentos mientras se ve la película en los que se llega a pensar que una buena parte de los escasos diálogos que hay podrían suprimirse y no afectaría demasiado a la película. Salvando las distancias y las diferencias entre sus formas de hacer cine, hay cosas de Kitano que me recuerdan ligeramente al estilo de David Cronenberg, otro de mis directores predilectos.


Pero, a pesar de todos los elementos en común con "Dolls", "Hana-Bi" es una película muy diferente. Empecemos por lo básico, el argumento. "Hana-Bi" cuenta la historia de un policía, Nishi (interpretado por el propio Takeshi Kitano), cuya esposa está gravemente enferma. Nishi, una persona de pocas palabras, casi siempre inexpresivo y poco dado a sentimentalismos, abandona su anterior vida después de que uno de sus compañeros, y amigo suyo, recibe unas heridas que le dejan inválido. De nuevo, una historia sin complicaciones, clara y simple. Sin embargo, a diferencia de "Dolls", que desarrolla tres líneas argumentales sin apenas ninguna relación entre ellas, en "Hana-Bi" casi todo lo que ocurre se centra en el personaje de Nishi, o tiene que ver directamente con él.



Otra diferencia menos evidente es el balance entre lo visual y la historia en esta película. Sí, ya dije antes que Kitano se vale mucho de las imágenes para transmitir y contar, pero mientras en "Dolls" la acción era casi menos importante que lo que se veía, en "Hana-Bi" ocurre lo contrario. Es en este punto cuando cobra más importancia la interpretación subjetiva del espectador, lo que a cada uno le guste más. Además, en esta el simbolismo es menos marcado, al menos a simple vista. Por ejemplo, aunque a alguno no se lo parezca, ambas películas son fundamentalmente historias de amor (muy atípicas, lo sé) pero es más evidente en "Hana-Bi", donde todo lo que ocurre está motivado por los sentimientos de Nishi.


Todo esto no significa que "Hana-Bi" se disfrute menos que "Dolls". De nuevo, es una cuestión personal, pero es probable que todos los que hayan disfrutado de una pasen un buen rato también con la otra. Son dos películas hechas para ser contempladas, para arrancar una sonrisa y para soltar una lágrima por cosas tan banales como el tañido de una campana o una pareja sentada en una playa, mirando el horizonte.


Mi puntuación:


Por la impresión global que me ha dado la película sin entrar en comparaciones, notable.




No hay comentarios:

Publicar un comentario