lunes, 13 de enero de 2014

Ciclo de cine japonés: Dolls


Después de comentar dos películas de 'cine samurái', cambiamos de tercio para lanzarnos de cabeza al cine japonés más intimista, y de paso estrenarnos con el que probablemente sea el director más conocido de este país a nivel internacional, Takeshi Kitano, del que tengo otros tres filmes en este mismo ciclo. Como primera experiencia, ha superado mis expectativas, y de largo, sobre todo porque hasta ahora había relacionado el nombre de este realizador con películas de yakuzas y el cine de acción. No se si esto solo ocurre con esta película en particular, o si mis impresiones previas estaban equivocadas, pero no tiene nada que ver con lo que he mencionado antes. Es cierto que en "Dolls" hay una cierta presencia de la particular mafia japonesa, pero no tiene demasiada relevancia en el argumento.


Hablemos pues de la película en sí. Para empezar, si hay alguien interesado en verla, le doy una advertencia: "Dolls" es extremadamente lenta, más aún de lo que estás imaginándote. Sin embargo, eso es parte de su encanto. Apenas tiene diálogo, y el que hay no aporta demasiado al filme, ya que todo se basa en la imagen. De hecho, puedes encontrarte escenas bastante largas en las que lo único que se ve es a una o dos personas caminando, nada más. También tiene largos periodos de tiempo, a veces incluso de 10-15 minutos, en los que no se oye ni una palabra. Las historias se cuentan únicamente con imágenes. Algo de lo que en cualquier otra película nadie se fijaría, como una mujer sentada en un banco o una mariposa a la que le falta un ala en "Dolls" cobra un significado mucho más importante. Si tuviera que juzgar a Takeshi Kitano únicamente por este título, le calificaría como un mago de la imagen.



El argumento no es complicado en absoluto. "Dolls" cuenta tres historias sin ninguna relación argumental entre ellas pero con muchos paralelismos: la de un muchacho a punto de casarse que abandona la boda al enterarse de que su novia de toda la vida a intentado suicidarse por haberla abandonado; la de un jefe yakuza que se reencuentra con una persona que llevaba años esperándole; la de una famosa cantante que sufre un accidente y uno de sus mayores fans. Sin giros de timón en el argumento, la película va desarrollando estas tres historias con lentitud, fijándose en cualquier detalle y utilizando algunos simbolismos no demasiado difíciles de descifrar. Uno de los más importantes es la escena inicial, en la que se ve una breve representación artística de marionetas japonesas (seguro que tienen un nombre en concreto pero yo lo desconozco) que a más de uno desconcertará, pero que guarda una importante relación con lo que ocurre en la película.


Sinceramente, no hay mucho más que decir. "Dolls" es una de esas películas de las que, por mucho que hables de ella, no se puede entender si no la has visto. Muy recomendable a todos aquellos aficionados a ver películas intimistas y cargadas de emoción contenida. A todos los que no soporten nada que no sean películas de acción o repletas de efectos especiales, ni se os ocurra verla, os lo aconsejo. Por ahora, la mejor de este ciclo, y, aunque es probable que alguna de las que me quedan la superen en calidad objetiva, no voy a olvidarla fácilmente.


Mi puntuación:


9-9,5. Es difícil calificarla simplemente con número.





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