jueves, 14 de noviembre de 2013

Tres películas de Alejandro González Iñárritu

Junto a Guillermo del Toro y Alfonso Cuarón, Alejandro González Iñárritu es uno de los directores de cine mexicanos más reconocidos a nivel internacional en nuestro días. Curiosamente, en toda su carrera únicamente ha dirigido cuatro largometrajes, siendo nominado a los Premios Óscar nada más y nada menos que en otras tantas ocasiones. Por ahora, he visto tres de estas: "Amores perros", "21 gramos" y "Babel". Únicamente tengo pendiente, "Biutiful", protagonizada por Javier Bardem, su última película estrenada.

Aunque no tan famoso como otros realizadores, Iñárritu es uno de los directores de nuestros días con un estilo más característico, hasta tal punto que en sus tres obras que antes he mencionado se pueden encontrar sin ninguna dificultad un gran número de aspectos en común. Crudo, profundo e intenso son los calificativos que pondría a su particular forma de hacer cine.

(Advierto que más de una vez me veré obligado a dejar escapar algún spóiler de las películas)


Historias paralelas y cruzadas:


Es lo que más llama la atención a 'simple vista' cuando uno termina de ver cualquier  de las películas de Iñárritu: todas ellas (cuando digo todas me estoy refiriendo a todas las que he visto, por supuesto) tienen más de una línea de desarrollo, tanto temporal como espacial y argumental. Sus obras cuentan historias de personas que, por una razón u otra, se ven involucrados y/o tienen alguna repercusión en las vidas de los otros protagonistas. De hecho, en las tres películas que he mencionado antes casi podríamos decir que son varias historias independientes con un nexo entre ellas, nexo que, aunque puede parecer pequeño, tiene una importancia enorme. Por ejemplo, en "Amores perros" un joven que escapa en coche de sus perseguidores conduciendo a gran velocidad choca contra el vehículo de una modelo que resulta ser la protagonista de otra de las historias.  En "Babel", las tres historias incluso se desarrollan en tres continentes distintos. También hay diferencias: en "21 gramos" la estructura de la películas es, digámoslo así, circular, porque en ella las líneas de desarrollo están intimamente conectadas. De hecho, es la más 'compacta' de las tres películas, la que tiene a sus personajes en una relación más estrecha y no simplemente casual. Además, tiene el añadido de que su trama da constantes saltos en el tiempo, del pasado al futuro. "Amores perros" y "Babel", en cambio, tienen un desarrollo lineal, aunque la segunda mezcla los tres argumentos, algo que no ocurre en la primera, donde cada una de las historias se relata como si fuese una película diferente. No es tan difícil de entender como parece.



Más crudo imposible:


No tengo ninguna duda en afirmar que los filmes de Iñárritu se cuentan entre los más duros (por su argumento) que he visto. Muy pocas películas ("American History X" o "Revolutionary Road" también están a un nivel similar) muestran aspectos tan sórdidos y, por qué no, deprimentes de la vida humana. La desesperación, la culpa y la pérdida son solo algunos de los temas que el director mexicano a tratado. Por si fuera poco, los presenta sin ningún tipo de condimentos narrativos. La palma se la lleva "21 gramos". Con entender el significado del título ya os podéis hacer una idea de por donde van los tiros con esta película: 21 gramos es, según se menciona varias veces en el filme, la cantidad de peso que pierde una persona en el preciso momento en que muere. Tampoco "Amores perros" queda demasiado lejos en cuanto a crudeza se refiere. En consonancia con el tipo de argumento, los personajes de Iñárritu son personas en situaciones que a nadie le gustaría vivir: una madre que pierde a su marido y a sus dos hijas en un accidente; un joven que ve como el castillo de naipes que había construído con sus sueños se derrumba en un instante... Desde luego, no son filmes que recomendaría a personas con tendencias depresivas.



Actuaciones impactantes:


Evidentemente, para que personajes de tal profundidad como los que crea el director mexicano sean creíbles, es necesario que los encarnen actores de grandes dotes interpretativas. Sin duda, este es otro de los grandes aciertos de Iñárritu: la elección del reparto. Para empezar, solo hay que tener en cuenta que entre "21 gramos" y "Babel", nada más y nada menos que cuatro actores fueron nominados a los premios Óscar, además de otra buena ración de nominaciones en otros premios de gran prestigio. Naomi Watts, Sean Penn y Benicio del Toro en "21 gramos"; Rinko Kikuchi, Cate Blanchett, Adriana Barraza y Brad Pitt en "Babel"; Gael García Bernal o Emilio Echevarría en "Amores perros"... Cualquiera de estas impresionantes interpretaciones podrían ser perfectos ejemplos del nivel de los personajes de Iñárritu.


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