lunes, 1 de julio de 2013

El hombre de acero



Cuando un director tan rompedor, original y 'suyo' como Zack Snyder hace una película, se puede esperar cualquier cosa. Ya lo ha demostrado en varias ocasiones anteriormente, con tres filmes casi de culto como "300", "Watchmen" y "Sucker Punch". Y si, además, el proyecto del que hablamos es una nueva adaptación cinematográfica de un personaje tan conocido e icónico como Superman, las expectativas se disparan. Para bien o para mal.

Sí, es cierto que la influencia de un personaje de la talla de Chris Nolan, esta vez en calidad de productor, se deja ver en algunos aspectos de la películas, como en su tratamiento, pero, puestos a comparar, "El hombre de acero" es distinto (bastante más de lo que alguno podría pensar) a su referente más claro y cercano, la trilogía de "El caballero oscuro" de Nolan. ¿El motivo? Muy sencillo: aquel era el Batman de Chris Nolan, y este el Superman de Zack Snyder. Tan sencillo como eso. No hay intención de copiar un esquema, a pesar de que la fórmula esencial sea la misma, hace un superhéroe humano, de los que prefieren evitar que se desate una guerra a participar en una, que dan todo por sus ideales.

Ahora, ¿era Snyder el adecuado para hacer un filme de estas características? Rotundamente sí. Un personaje como Superman, probablemente el más universal del mundo del cómic, se merecía y necesitaba una reinvención con todas las de la ley, y, como ya se ha dicho antes, Zack  es un director que se caracteriza por hacer películas 'diferentes'. Y, de hecho, lo consigue sobradamente en "El hombre de acero", nos da una visión propia, alejada de la del héroe dedicado al salvamento de mujeres en apuros. Alguien a quien se le podría confiar sin temor el destino de un planeta.

Hablando ya más en profundidad de la película en sí, "El hombre de acero" no defrauda. Es más, superó mis expectativas, ya altas, y por varias razones. En primer lugar, el filme es endiabladamente entretenido, resulta imposible aburrirse viéndola gracias a una historia que, jugando con el paso del tiempo (numerosos flashbacks) evita que el ritmo decaiga. No pierde la tensión en ningún momento, y tampoco se entusiasma en demasía. Es, simple y llanamente, coherente, algo que yo personalmente considero fundamental en el cine actual. ¿Que si tiene errores argumentales? Pues probablemente, yo no conozco ninguna película (y cuando digo ninguna es ninguna) que no contenga contradicciones o casualidades "imposibles" en su argumento. En un blockbuster ya... Pero lo importante es eso, que se mantiene fiel a sí misma, al estilo de Snyder. Y a la vez se ve como algo novedoso, que no habíamos visto nunca, una cualidad que también es característica del director norteamericano, la de sorprender al espectador. El guión, por lo tanto, como se podría esperar estando Nolan involucrado, es 100% sólido a nivel general, sin escarbar buscando absurdos e inevitables fallos.

Los efectos especiales, por supuesto, muy abundantes, tampoco fallan, aunque a más de uno le pueda parecer que el festival de destrucción de la batalla final sea excesivo. Y lo es, pero por razones obvias, Kal-El se enfrenta a un rival poderoso, con una potencia armamentística muy superior a la de todos los ejércitos de la tierra juntos, así que no se podría esperar menos de él. Sin embargo, como héroe que es, es él, y solo él, quien tiene la capacidad para derrotar al General Zod, y como buen héroe lo intenta y lo consigue. Y con muchas dificultades, hay que decirlo. Mención aparte merecen las escenas que se desarrollan en Krypton, no muy largas pero intensas. Aquí, Zack Snyder se ha permitido esmerarse en la creación de un mundo muy diferente a la Tierra, y, por supuesto, es necesario crear para sus habitantes una cultura característica, unas señas de identidad que les reconozcan, y que además no terminan con la escena inicial. La presencia del planeta de origen de Kal-El es constante a lo largo de toda le película. Un detalle destacable, y que da un ejemplo acerca de hasta que punto Snyder  a buscado una versión nueva del héroe, es que Clark Kent explique el significado auténtico de la archiconocida 'S'. Sobre las escenas de acción, que a algunos le parecen exageradas y mal rodadas, les diría lo mismo. Están al nivel del conjunto.

Otro aspecto importante son los personajes y sus actores. Zack Snyder  ha demostrado de nuevo tener buen ojo a la hora de elegir a los actores del reparto. Sobre el protagonista, Henry Cavill, había un cierto temor (justificado) sobre si un actor con poca experiencia con personajes protagonistas en la gran pantalla, estaría a la altura de Superman. Pero el británico (otro caso de actor de las islas que interpreta personajes puramente americanos) se come el papel, es Superman desde el primer minuto al último. El actor tiene esa presencia, ese aire solemne necesario para el personaje. Solo espero que su carrera futura no se vea afectada por la famosa maldición de Superman, pues demuestra que es un intérprete de gran nivel. Amy Adams da la solidez que se le podría esperar a una actriz que ha sido nominada cuatro veces a los Óscars; Russell Crowe, con un papel más importante de lo esperado, convence con creces; Kevin Costner y Diane Lane dan la talla como los padres de Clark Kent;... Solo Laurence Fisburne, con un personaje poco más que testimonial, queda algo más flojo. Mención aparte para el fantástico villano, el General Zod, uno de los más sólidos argumentalmente que he visto, e interpretado de forma brillante por Michael Shannon.

"El hombre de acero" es sin duda alguna una de las mejores películas de superhéroes de siempre, a la altura del Batman de Christopher Nolan. Zack Snyder demuestra que es un gran director. Incomprendido, sí, pero grande. Ha traído de vuelta a Superman, y parece que para quedarse.

Mi puntuación:


10, pero es difícil calificar con un simple número una película de estas características.




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