domingo, 24 de marzo de 2013

Diamante de sangre



Desde hace unos años, el significado de África para el cine ha cambiado, en mi opinión para bien. En las películas que se realizaban en los años 50, 60 o 70, casi siempre que el continente negro aparecía en un filme estaba relacionado con la aventura, con exploradores, cazadores o buscadores de riqueza que se internaban en las selvas y desiertos del interior para encontrarse con tribus en estado semisalvaje, parajs hostiles y bestias feroces cuya única finalidad era que el héroe de turno demostrarse lo varonil que era derribándolos de un tiro.

Sin embargo, en estas últimas décadas, aunque sigan existiendo películas más vinculadas al género de aventuras, la tónica general ha cambiado. Ahora, África tiene un significado diferente. Ya no evoca riquezas, sino pobreza, hambre y sufrimiento sin fin. El antiguo colonialismo ha sido sustituido por un nuevo orden en el que ahora los nativos del continente se matan entre ellos para definir quien tendrá el privilegio de recibir los exiguos beneficios que europeos y americanos pagan por sus multiples fuentes de recursos: marfil, maderas, piedras preciosas. Y el cine ha tratado de mostrar la cruda realidad que se vive allí, con ejemplos como "Hotel Rwanda", "El último rey de Escocia" y la película que nos ocupa, "Diamante de sangre", quizá la más conocida de estas tres.

Estos filmes tienen en común que han retratado los conflictos que desde la época de la descolonización los habitantes del continente han sufrido sin descanso. "Hotel Rwanda" estaba ambientada en la sangrienta y tristemente famosa guerra civil de Ruanda. La segunda, la tiranía del líder de Uganda Idi Amin. Y esta, "Diamante de sangre", el conflicto interno de Sierra Leona, una guerra muy reciente que no finalizó hasta hace menos de una década. Pero es que además, la obra de Edward Zwick tienen el valor añadido de que no se limita a relatar las vicisitudes del pueblo sierraleonés; también muestra otras dos realidades muy presentes en la región y que han supuesto algunas de la principales preocupaciones de los grupos humanitarios que operan allí. Por un lado, como los africanos son explotados por sus propios paisanos para recolectar los frutos de la tierra que luego irán destinados a los blancos, quienes son los auténticos instigadores de la miseria que se vive en el continente. Por otro, se hace mucho incapié en los niños soldados, otro tema muy inquietante y que en "Diamante de sangre" se nos muestra de una forma que inquietará a más de uno.

En cuanto al filme en sí, la impresión que deja es muy positiva. Por varias razones, como su capacidad para hacer referencia a tres temas preocupantes (la guerra, el expolio por parte de los extranjeros y los niños soldado). Es cierto que la película al final se hace larga (yo recortaría unos veinte minutos), pero entretiene, no de la forma en que entretienen otras películas, sino que lo hace apelando emocionalmente al espectador, haciendo que se conmueva con lo que se vive en ese país. Tiene una más que aceptable fotografía. Las interpretaciones del trío protagonista (DiCaprio-Hounsou-Connelly), notable. A mi me gustó en especial la del beninés, un actor al que empezamos a ver en "Gladiator" y que en "Diamante de sangre" hace su sin ninguna duda mejor trabajo hasta la fecha (no en vano fue nominado al Óscar).

Mi puntuación:


Un muy merecido notable.



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