martes, 20 de noviembre de 2012

Escondidos en Brujas


Comedia de humor muy negro y poco común alejada de los productos típicos de Hollywood. Sin embargo, que nadie se deje llevar por las apariencias. Muy recomendable para pasar un rato agradable y echar unas risas.


Sinopsis:


Ken y Ray, dos asesinos a sueldo, son enviados por su jefe a Brujas, sin que ninguno de los dos sepan el motivo, y después de fracasar en su última misión.


Lo mejor:


Su originalidad. Tiene un argumento y una forma de contarlo que le da una atmósfera. Hay momentos, al inicio de la película, en que no se sabe si es realmente una comedia o no, pero sí que lo es. Y, además, tiene un humor muy diferente al habitual en las producciones americanas del género, muchísimo menos bestia, más sutil. Quiero decir con esto que no se basa en los gestos de los personajes ni en situaciones desmesuradas. De hecho, su desarrollo es muy tranquilo, sin que eso moleste en ningún momento. Solo hay que oír la banda sonora. Además, algunas de sus bromas son de las que te hacen reír, pero por la temática a la que se refieren, también te hacen sentir culpable. Humor negro, vamos. No hay más que ver las escenas del enano o sus continuas referencias a los norteamericanos. No se anda con chiquitas. Y que nadie se olvide de Brujas, la ciudad belga en que se desarrolla la película, es casi un actor más, como suele suceder en este tipo de producciones. Cuando acaba el filme, dan ganas de coger el primer avión y quedarse allí una temporada.


Lo peor:


Pues yo no le pondría ninguna pega. En los primeros minutos su ritmo lento te hace dudar, pero enseguida cambias de opinión. Y que nadie espere nada espectacular.


El reparto:


Para sacarse el sombrero, de verdad. Gran parte del éxito de la película se basa precisamente en este punto, en las interpretaciones de sus actores. Además todos ellos tienen unos personajes que, por uno motivos u otro, tiene comportamientos extremadamente cómicos, pero sin ser histriónicos (solo Colin Farrell en algunos momentos, muy pocos). Da gusto verlos. Colin Farrell, al que estamos acostumbrados a ver como el típico tío duro de las películas de acción, con poca o ninguna expresión en el rostro, nos sorprende cuando vemos que puede hacernos reír con solo levantar las cejas. Y lo mismo digo de de Brendan Gleeson, un intérprete genial al que, desgraciadamente, durante años solo hemos visto en papeles secundarios y que siempre ha demostrado que es capaz de mucho más.


Conclusión:


Todo está dicho. Humor negro del mejor.  Que otros realizadores aprendan y se dejen de vendernos siempre lo mismo.


Mi puntuación:


8.5/10


Año: 2008.


Duración: 107 minutos.


Director: Martin McDonagh.


Guión: Martin McDonagh.


Música: Carter Burwell.


Reparto: Colin Farrell, Brendan Gleeson, Ralph Fiennes, Clémence Poésy, Jeremie Renier, Thekla Reuten.









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